jueves, 22 de noviembre de 2012

PRIPYAT

Pripyat, la ciudad muerta

Fue fundada el 4 de febrero de 1970 para dar hogar a los trabajadores de la Central Nuclear y a sus familias. Debido a su estratégica posición geográfica en un clima relativamente templado y un suelo muy fértil, cerca de una estación de tren, una autopista y, por supuesto, el río Prípiat la ciudad comenzó a desarrollarse, convirtiéndose en una de las zonas más agradables para vivir de la antigua URSS.
Actualmente no tiene ningún habitante, más que investigadores, científicos y fuerzas de seguridad que custodian la zona de exclusión. La ciudad es ahora un museo de la era soviética tardía, tiene muchos edificios de apartamentos, dentro de los cuales se encuentran abandonadas fotografías, juguetes de niños, ropa y otros objetos personales.
También hay restaurantes, plazas de juego, hospitales, escuelas y gimnasios abandonados. Debido al inexistente mantenimiento de las construcciones, dentro de ellas el moho, los hongos y las plantas han crecido gracias a la humedad producida al derretirse la nieve de invierno.
La ciudad quedó totalmente suspendida, una muestra de ello es que aún se encuentran símbolos comunistas en los panoramas, por ejemplo, en la casa de voto, todavía están las urnas y los carteles que se mostrarían el 1 de mayo. Sobre el edificio de gobierno, aún están los escudos de la URSS y de la República Socialista Soviética de Ucrania; e incluso partes del himno de la URSS escritas en un edificio.
Después de la catástrofe algunas agencias de turismo intentaron organizar viajes a la ciudad.El primer grupo turista habría pagado 1.200 hryvnia (1 euro = 6,1251 hrn) por una excursión de 2 horas de duración y, 15minutos después, solo querían salir de aquel lugar inmerso en un silencio escalofriante. Hay numerosos lugares estructuralmente inseguros o con radiación intensa. Es menos peligroso permanecer al aire libre en esta ciudad fantasma que dentro de las casas, donde se concentra la radiación, por lo que los militares se han encargado de abrir puertas y ventanas para reducir el riesgo a los visitantes.
Se estima que la zona no será habitable hasta dentro de varios siglos por las concentraciones de elementos radiactivos y la radiación no desaparecerá de forma absoluta hasta dentro de 24 milenios (que es lo que se cree que tarda el plutonio en extinguirse). Prácticamente, cualquier persona puede entrar a la ciudad, pero es recomendable llevar un dosímetro y no quedarse de noche debido a la presencia de animales salvajes. Pese a esta situación, hay quienes han regresado a sus antiguas casas y que, haciendo caso omiso de los peligros en la zona, han vuelto a cultivar el suelo.
Existen sitios donde las personas no se atreven a ir, como lo es el cementerio debido a que una gran parte del grafito radioactivo del núcleo del reactor está enterrado allí. Es de resaltar que es uno de los lugares más tóxicos de la Tierra.


















Fuentes:
monografias.com 
wikipedia.org

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