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lunes, 20 de mayo de 2013

MOURAS

Mouras
En la mitología gallega, las mouras (también conocidas con diversos nombres como madamas, donas, encantos, hadas, etc.) son mujeres bellísimas de cabellera rubió (aunque tirando a rojizo), ojos azules, piel blanca y vestidas de blanco, que habitan en las fuentes, ríos, castros, mámoas y ruinas de antiguos monumentos, en donde guardan valiosísimos tesoros. Son seductoras y? encantadas, teniendo grandes cualidades para el baile y la composición e interpretación de canciones. Tienen la capacidad de adoptar formas diversas, pero ellas prefieren la de serpiente o culebra.
Se sientan a orillas de los manantiales, fuentes o ríos, donde lavan, tejen, hilan donde peinan sus largos cabellos con peines de oro. Prometen tesoros y grandes riquezas a quien rompa su hechizo.Les gusta aparecerse al lado de su morada en pleno día en esta forma (sobre todo el día de San Juán). Si un hombre las ve, es seducido por ellas, y la única forma de que ella también se enamore de este humano, es rompiendo el encantamiento que pesa sobre la moura, besándola o haciendo el ritual que ella le indique. Si logra romperlo, conseguirá desposar a la moura, ahora, roto el encanto, convertida en una hermosísima moza, y poseer el tesoro que esta guardaba. Todas las mouras tienen muchas riquezas, entonces el que se despose con ellas será rico y la buena suerte estará siempre con el.
Las Mouras, aunque comparten nombre y aparecen a veces como sus mujeres, son criaturas bien diferentes a los Mouros, tanto en el color de la piel y personalidad. Son realmente dos seres completamente distintos.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Meigas ( brujas )


Las Meigas


Las Meigas, son las personas de poderes extraordinarios o mágicos y que pueden pactar con el diablo.
En Galicia se emplea con más precisión la palabra meiga que la palabra bruja. Las meigas son criaturas viejas, grandes y ruines, que generalmente vuelan a caballo de una estaca de las que se usan en los laterales de las carretas o carros (llamadas estadojo). Se dice que hay un gran número de ellas, cada una dedicada a ocasionar un mal diferente. Las llamadas meigasm-chuchonas (o chupadoras) son las peores y se presentan con distintas caras o caretas.Para defenderse de ellas y de sus hechizos existen otros tantos amuletos que pueden colocarse en las casas o colgarse del cuello del afectado, al tiempo que se escriben o se recitan unas frases especiales para atacar el encantamiento. Los amuletos son conocidos en Galicia desde tiempos pretéritos, fabricados con distintos materiales (barro, azabache, cerámica), y cada uno tiene asignado su nombre específico. La figa (higa) es uno de los más antiguos, especialmente recomendado contra todas las meigas. Uno de los amuletos más recientes es el llamado virandeira que sirve para defenderse de los automóviles y de sus conductores.La palabra meiga viene del latín magicus y se emplea en Galicia y en las provincias de León y Asturias, (sobre todo en Galicia), con el significado de "persona de poderes extraordinarios o mágicos y que puede pactar con el diablo". En muchos aspectos son el equivalente a las brujas.El meigallo es el hechizo; para librarse de él se pronuncia esta sentencia, o "Desconjuro": "¡San Silvestre! "Las Meigas Podían transmitir la rabia con un solo mordisco de su boca desdentada, y tenían el poder de dañar sólo con su mirada tanto a personas como a animales, era lo que se conocía como "mal de ojo". Su actividad es mucho más intensa en las noches de San Juan y san Silvestre. En ésta última, al sonar las doce campanadas del cambio de año, suele arrojarse un cubo de agua por la puerta, al grito de "¡San Silvestre, meigas fora!", lo que asegura un año libre de "meigallos".La Inquisición persiguió durante mucho tiempo a las meigas o brujas, no sólo en el reino de Galicia, sino también en toda España y en Europa. En los interrogatorios, se utilizaban terribles torturas para obtener una confesión satisfactoria de la acusada, que la mayoría de las veces acababa con sus huesos en la hoguera. 
 





 

 

Anna Goeldi - la última bruja de Europa

Anna Goeldi - la última bruja de Europa


El miedo y la superstición alimentaron la "caza de brujas" en toda Europa en la Edad Media y causaron la muerte de muchas mujeres inocentes. La última ejecución por brujería tuvo lugar hace poco más de 200 años, pero activistas creen que es tiempo de reivindicar el nombre de Anna Goeldi.

Para entender lo que sucedió a Anna Goeldi se necesita conocer el lugar donde se precipitaron los hechos que ocasionaron su muerte: el pequeño cantón suizo de Glaris.
Se trata de un valle estrecho rodeado de montañas, en el que se apiñan las aldeas entre rocas que a duras penas dejan lugar a la tierra y el pasto.
Uno se lleva a impresión de que el lugar ha quedado al margen de muchos de los hechos de la historia.
Fue aquí a donde llegó Anna Goeldi buscando trabajo como sirvienta en 1765. Fue aquí donde se selló su destino como "la última bruja de Europa".
Aguja en la leche, agujas en el pan


Las crónicas dicen que Anna Goeldi era una mujer alta, bien proporcionada, de cabello oscuro, ojos marrones y tez sonrosada.
Una de las casas donde encontró empleo todavía existe. Es un edificio imponente, pretencioso, de cuatro pisos, con un portón señorial y una fachada en la que se destaca un blasón familiar.


Es una casa pretenciosa, que ha perdurado tanto como la memoria de Anna Goeldi.
El edificio ha perdurado en Glaris tanto como la historia de Anna Goeldi.
Uno de sus empleadores fue Jakob Tschudi, magistrado y figura política en ascenso.
Al principio la relación entre empleada y patrón sabemos que funcionó con normalidad... hasta una mañana en que, según las fuentes históricas, apareció una aguja en la leche de una las hijas de Tschudi.
Dos días más tarde aparecieron más agujas en el pan, y las sospechas recayeron sobre la sirvienta.
A pesar de que ella defendió su inocencia, los Tschudi la expulsaron de su casa, la acusaron de brujería, y fue torturada y finalmente ejecutada.


"Amor ilícito"
Los hechos no ocurrieron en la Edad Media, sino en 1782, cuando Europa vivía el período de la Ilustración.
Pero Walter Hauser, un periodista local, no cree que Anna Goeldi fue ejecutada porque Glaris, en pleno Siglo de las Luces, se mantenía aferrado a supersticiones medievales.

Los expedientes del caso son pródigos en detalles.
Él deduce otras razones tras haber examinado los meticulosos expedientes del caso.
"Jakob Tschudi tenía una relación amorosa con Anna Goeldi", asegura Hauser.
"Ella, cuando fue expulsada de la casa, amenazó con revelarlo todo, y el adulterio era un delito, por lo cual él podría haberse visto seriamente perjudicado", añade.
Entonces, en Glaris, la brujería era también un delito.
Hauser dice que Anna Goeldi fue víctima de un "asesinato judicial".
Según él, "las personas educadas de Glaris no creían en brujería en una fecha como 1782".
El periodista explica que "Anna Goeldi era una amenaza para gente poderosa, que quería salir de ella. Acusarla de brujería era una manera legal de asesinarla".

Bajo tortura La procesada, que no sabía leer ni escribir, sufrió interrogatorios día y noche por parte de las autoridades políticas y religiosas de Glaris.
Ella insistía en su inocencia, pero fue torturada; se le colgó de los pulgares, se le ataron piedras a los pies.
Al fin, bajo tortura, confesó toda suerte de estereotipos: que se le apareció el diablo en forma de perro negro. Que las agujas de las había proporcionado Satanás.

Una vez terminada la tortura, ella se retractó de su confesión. De nuevo se le torturó brutalmente para que volviera a admitir su "culpabilidad".
Dos semanas más tarde, Anna Goeldi fue decapitada con una espada en la plaza pública.




Fritz Schiesser, quien representa al cantón de Glaris en el parlamento suizo, estima que ya es hora de que se reconozca la ilegitimidad del proceso contra Anna Goeldi.
"Todo el mundo sabe que lo que sucedió fue una injusticia", declara. "Debemos reconocerlo".
Moción
Sin embargo, las posiciones en Glaris no son tan claras.
Muchos estudiantes de la Escuela Secundaria del cantón se sienten incómodos recordando los hechos de 1782.

 

El cantón es un valle entre montañas.
"Coincido en que lo que pasó fue vergonzoso, pero así eran las cosas entonces", dice una chica.
"Eso ocurrió hace mucho tiempo", manifiesta otro estudiante. "No creo que hoy seamos responsables de lo que ocurrió en el pasado".
Este es uno de los argumentos en que se basan las autoridades de Glaris para no reivindicar a Anna Goeldi. Dicen que "nadie saldría beneficiado".
Pero estas justificaciones decepcionan al periodista Walter Hauser.

"Fuimos los últimos en Europa en ejecutar a una mujer por brujería. Es una mancha en nuestra historia. Debemos hacer algo para borrar esa mancha", enfatiza.
Para lograr ese objetivo, Fritz Schiesser presentó una moción en el parlamento suizo que pide la reivindicación de Anna Goeldi. Este fin de semana se inaugura en Glaris un museo dedicado a ella.
En 1782, por temor a lo que el resto del mundo podría pensar, Glaris intentó sepultar en el olvido la ejecución de Anna Goeldi.
Doscientos veinticinco años después, la historia de "la última bruja" de Europa revive en busca de justicia.

jueves, 8 de noviembre de 2012

LAS BRUJAS EN ESCOCIA

LAS BRUJAS EN ESCOCIA
-Tradición Embrujada-

 
 
En la ciudad de Edimburgo se encuentra el castillo de dicho nombre, que domina toda la ciudad desde lo alto de una rocosa montaña. A las afueras del castillo se situa EL POZO DE LAS BRUJAS, al que fuerón arrojadas, unas trescientas señoras acusadas de tratos con el maligno a lo largo de dos siglos y medio(más de cuatro mil brujos y brujas fueron quemados en Escocia entre 1479 y 1722, muchisimos más de los que condenó la Inquisición Española en toda su historia.

 

En el siglo XVI más quemas de brujas se llevaron a cabo en la ciudad de Castlehill que en cualquier otro lugar en el país.. Las víctimas a menudo sufrian brutales torturas antes de morir en la hoguera... Una de estas víctimas, fue Dame Euphane MacCalzean, acusados de brujería para usar un hechizo de hundir un buque de Leith, y tratar de destruir la nave del rey Jaime VI, ya que entró en North Berwick.

 

La última ejecución judicial de una persona acusada de brujeria en Escocia fue en 1727...
Janet Horne fue la última persona en Gran Bretaña en ser juzgada y ejecutada por brujería,ella y su hija fueron detenidas y encarceladas en Dornoch,Sutherland, un pueblo de Escocia. Janet fué acusada según sus vecinos de usar a su hija como un caballo volador para servir a Satanas, poniendo en sus pies y manos herraduras.. En el momento de su ejecución Janet Horne estaba mostrando signos de lo que se reconoce hoy en día como demencia senil y su hija tenia una deformidad en sus manos y pies, una condición que posteriormente pasó a su hijo. La hija pudo escapar pero janet fué encarcelada y rodando dentro de un barril,llena de petroleo, desfilando por la ciudad antes de ser quemada...
 
Un monumento de piedra que data de 1727 fue establecido para conmemorar la última quema de brujas en Escocia. Nueve años después de su muerte las leyes de la brujería fueron derogadas en Escocia e Inglaterra y se convirtió en ilegal la ejecución de cualquier persona por su presunta brujería...





martes, 6 de noviembre de 2012

LAS BRUJAS DE SALEM

 

Las Brujas de Salem 

Los extraños gestos y posturas que a finales del siglo XVII atormentaban a las niñas Elizabeth y Abigail figuran en las crónicas de la siguiente manera: “Eran mordidas y pellizcadas por seres invisibles... 



A veces se quedaban mudas, con las bocas paralizadas, los miembros destruidos y atormentados, y conmovían hasta a un espectador de piedra”. También se utilizo en el juicio un argumento capaz de perjudicar a cualquiera: que el diablo usaba a los malos para dañar a los buenos, y para defender a sus agentes creaba espectros de ellos, de modo que mientras los malos atacaban, se veían sus imágenes en otras partes efectuando labores inocentes.



A finales de 1962, la casa parroquial de Salem, en la bahía de Massachusetts, Nueva Inglaterra, era un lugar apacible, ajeno a los sucesos de mortales consecuencias que se desarrollarían en él. Además de sus obligaciones en la cocina, Tituba –una esclava originaria de las Antillas- tenia la tarea de entretener a dos niñas muy inquietas: Elizabeth Parris, la hija del ministro, y a la primera de esta, Abigail, de 9 y 11 años, respectivamente.


Tituba inventaba todo tipo de distracciones para ellas, entre las que figuraban trucos sencillos e historias de miedo; por otra parte, la esclava sabia leer la fortuna en las claras de huevo. Sin embargo, ninguno de estos pasatiempos eran bien vistos por los puritanos de aquel tiempo; para ellos eran cosas del diablo. Pero las niñas y sus amiguitos los disfrutaban sin considerarlos malignos.


Poco a poco, la conducta de Elizabeth y Abigail comenzó a cambiar. Según las crónicas de la época, la primera rompía a llorar sin motivo, en tanto la otra corría en cuatro patas y ladraba como perro. Otras adolescentes también se comportaron de forma extraña. Por ejemplo, Ann Putman, de 12 años, dijo que peleó con una bruja que la quería decapitar. Por su parte él medico de la ciudad, al no encontrar ningún problema físico en las adolescentes, atribuyó el comportamiento de las chicas a la influencia del demonio. El reverendo Parris comenzó las pesquisas y se entero de cierto pastel de brujas elaborado por el marido de Tituba, que, según se cuenta, incluía entre sus ingredientes harina de centeno y orina de niño.


Eso fue los suficiente para el escándalo. Las niñas se asustaron tanto que al ser interrogadas señalaron a Tituba, a Sarah Good – una mujer indigente que tenia el habito de fumar pipa y que quizá era deficiente mental- y a Sarah Osborne, una invalida que vivía con un hombre si haberse casado.

 
En una audiencia celebrada a principios de marzo de 1693, Tituba confeso que era bruja y que su espectro había atacado a Ann Putman con un cuchillo. Añadió además que ella era solo una de las tantas brujas del pueblo y que un hombre alto de Boston le había enseñado un libro en donde figuraban todas las brujas de la colonia. Así comenzó en Salem la cacería de brujas. Ann Putman y su madre acusaron de infanticidio a Rebecca Nurse, mujer de 71 años. Susanna Martin fue acusada de embrujar los bueyes de su vecino a raíz de una riña entre ambos.
Las Brujas de Salem

El reverendo George Burroughs, antiguo ministro del pueblo, fue señalado como jefe de las brujas y el capital John Alden fue identificado como el hombre alto de Boston. El reverendo fue ahorcado el 19 de agosto y a Giles Cory de 80 años que se negó a declarar sobre este caso, lo aplastaron con grandes piedras. Como solo se ejecutaba a quienes no confesaban Tituba se salvo y luego fue vendida por los Parris.


En 7 meses fueron ejecutados 7 hombres, 13 mujeres, se arresto a 200 personas y 200 mas ya habían sido acusadas por la niña Parris. Ninguna de las víctimas fue quemada en la hoguera como se cree en la actualidad. 4 años después de los juicios de Salem los jurados firmaron una confesión de error y suplicaron clemencia. Ann Putman dijo 14 años mas tarde que había obrado engañada por Satanás.


Son pocos los incidentes semejantes que se conocen en las colonias inglesas de América del siglo XVII. Las cifras de las ejecuciones de las que se habla en Europa son mucho más impresionantes (solo en Bamberg, Alemania, hubo 600 personas torturadas y ejecutadas), pero la caza de brujas que se llevo acabo en Salem marca un hito de intolerancia en la historia mundial.


El dramaturgo estadounidense Arthur Miller se inspiro en estos hechos para escribir Las Brujas de Salem. El invierno que asolaba Salem en 1692 fue especialmente crudo; los colonos de la bahía de Massachusetts atravesaban por una agitada situación política. Estos hechos pueden explicar que Salem se haya producido una tensión tal que cualquier incidente pueda desatar la ira ciega de sus habitantes.


En este caso, debido a que los jueces se basaban en los testimonios de gente que aseguraba haber conocido la verdad por medio de fantasmas y espectros, el veredicto distaba mucho de ser imparcial. Además, los acusados pertenecían a clases sociales poco favorecidas. Tituba, por ejemplo, era una esclava y carecía de los derechos otorgados a cualquier otro habitante de Salem. En situación parecida se encontraba la mendiga de hábitos masculinos, la libertina que vivía en pecado con su amante, el ex funcionario y el soldado forastero.


La opinión publica solo se conmovió cuando la locura generalizada alcanzo las capas mas altas de la sociedad –incluso el presidente de la Universidad de Harvard se vio involucrado en las acusaciones-. Mas tarde, el gobernador William Phips perdono a todos los sospechosos de brujería que aun no habían sido ejecutados y exonero a todos los muertos, 18 meses después de iniciada la feroz cacería.


Las Brujas de Salem

Acerca de los castigos para las brujas en Salem


Acerca de los castigos para las brujas en Salem
Acerca de los castigos para las brujas en Salem.
En el siglo 17, Nueva Inglaterra fue presa de un temor a las brujas y de los actos de brujería. Las mujeres fueron identificadas como brujas por una variedad de razones, la mayoría de ellas centradas en torno a un comportamiento extraño o antisocial o por las acusaciones de la gente del pueblo, por lo general, las niñas pequeñas, que se creen que hacían acusaciones falsas. Muchas de los acusadas ​​fueron declaradas culpables de brujería durante un período conocido como los juicios por brujería de Salem y fueron castigadas a menudo con la muerte.

 

Historia

En el verano de 1692, los tribunales de Massachusetts acusaron a 29 personas que fueron acusadas de ser brujas. Tanto las mujeres como los hombres fueron declarados culpables de brujería, lo cual se consideraba una ofensa capital y, por lo tanto, se castigaba con la muerte. En última instancia, 14 mujeres y cinco hombres fueron ahorcados por la horca. Un hombre murió aplastado por el peso de una piedra pesada después de que él se negó a entrar en una declaración.

Importancia

Ahorcar a la gente era una forma común de la pena capital en el siglo 17, tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Muchos de estos ahorcamientos fueron hechos públicamente. Muy a menudo la gente del pueblo venía a ver el espectáculo, haciendo que los ahorcamientos fueran similares a las reuniones sociales.

 

Marco de tiempo

Los juicios por brujería de Salem comenzaron en febrero de 1692 y terminaron en mayo de 1693. Aparte de los que se encontraron con la pena capital, más de 150 personas fueron encarceladas y acusadas de ser brujas. Las ejecuciones ocurrieron entre junio y septiembre de 1692, durando cuatro meses. En 1711, se aprobó una ley para restaurar el buen nombre o la reputación de los que fueron acusados​​, castigados y ahorcados, ya que se pensaba que eran brujas. Las enmiendas se hicieron en la forma de restitución a sus familias.

 

Geografía

Los juicios por brujería de Salem tuvieron lugar en Nueva Inglaterra del siglo 17, en Massachusetts específicamente. Salem solía dividirse en dos secciones, Salem Town ySalem Village, ubicados en el Condado de Essex.

 

Conceptos erróneos

Contrariamente a la creencia popular, los juicios por brujería de Salem no se produjeron únicamente en Salem. El término se refiere a una serie de denuncias y audiencias que tuvieron lugar en los tribunales de los condados de Essex, Middlesex y Suffolk. Las audiencias preliminares se llevaron a cabo en Salem Town, Salem Village, Ipswich y Andover. Por el momento, las audiencias que tuvieron una mayor publicidad tuvieron lugar en Salem Town, que es el lugar donde la mayor parte de nuestra información histórica sobre los juicios se origina.





lunes, 5 de noviembre de 2012

LAS MEIGAS

 

LAS MEIGAS


La palabra meiga, es decir, maga, viene del latín magicus y se emplea en Galicia y en las provincias de León y Asturias (sobre todo en Galicia), con el significado de "persona de poderes extraordinarios o mágicos y que puede pactar con el diablo" (en muchos aspectos son el equivalente a las brujas).

 

La figura de la meiga está muy arraigada en la tradición popular, y se diferencia de la bruja en que esta última actúa siempre con maldad, pudiendo tratar y hasta pactar con los demonios, y sin embargo, las meigas también son conocidas como curanderas y videntes, y las gentes acuden a ellas para ser curadas con sus rescritos, ensalmos y conjuros.

 

Las hay que vuelan a caballo de los estadojos de los carros (estacas para sostener la carga) o de sus escobas. Pero otras son sólo mujeres con poder para realizar el mal de ojo y para curarlo, además de otros males.

 


También están dotadas de poderes extraordinarios pudiéndose transformar en animales domésticos y hundirnos en el engaño de convivir con ellas sin saberlo.


 

Algunas meigas conocidas son:
  • MARÍA SOLIÑA: no queda ninguna huella física de María Soliña, pero a pesar de esto la supuesta bruja de Cangas permanece en la memoria popular por su triste historia. Su padre y su marido, ambos marineros, fueron víctimas de la piratería turca. Sola y desamparada, ya de anciana mendigó por los caminos y se llegó a decir de ella que era bruja hasta caer en las garras del terrible tribunal del Santo Oficio. Se llegó a afirmar que tenía tratos carnales con el demonio, por lo que fue torturada hasta que confeso aquello de lo que se le acusaba. Falleció pocos días después y sus restos fueron enterrados lejos de suelo sagrado por lo que se desconoce el lugar donde yacen sus restos.
  • DAMA DE CASTRO: todo aquel que se encuentre con esta meiga no recibirá más que bien si le pide ayuda o consejo, pero no es fácil encontrarla pues vive bajo castro milenarios o bajo tierra en un castillo de cristal. Es fácil distinguirla pues lleva siempre un largo vestido blanco de cola como si acudiera a una ceremonia de boda. Ya que goza de bienestar y fortuna ningún tipo de halago o favor sirven para recibir de ella consejos o regalos. Al contrario, suele aparecerse a personas afligidas por alguna situación difícil de su vida, y a esas personas de condición humilde otorga sus favores.
  • MARIMANTA: Es una anciana fea y encorvada que porta sobre su espalda jorobada un saco pidiendo humildemente limosna. Es conveniente cumplir su deseo porque se trata de la tía del saco, quien roba niños y los hace desaparecer. Se cree que Marimanta no es del país, sino que vino de lejos, probablemente por mar en la época de los celtas. Al menor descuido mete a un niño en su saco y desaparece. Por eso, si el saco va abultado, detenedla y zarandearla hasta que suelte su prenda, así liberaréis a la víctima que, de otro modo, nunca más volveréis a ver. Lo que todavía nadie ha podido saber es dónde lleva a sus víctimas.
  • LAVANDEIRA: sorprende al caminante por la noche mientras lava la ropa invitando a éste a que colabore. Esta persona ha de hacerlo pues de lo contrario estará expuesta a serias desgracias. Su aspecto es totalmente común, es como cualquier otra anciana diferenciándose porque las prendas que lava están manchadas de sangre. Se cree que esta sangre le pertenece debido a un mal parto. Se dice que la lavandeira no pertenece al mundo de los vivos. El modo de liberarse de ella es pasar de largo sin dirigirle palabra alguna.
 
Otras meigas:
Meigas chuchonas (o chupadoras): Son las más peligrosas, y se presentan con distintas caras o transformadas en vampiros e insectos, como abejorros. chupan la sangre a los niños y les roban los untos (grasa corporal) para ser empleados en la elaboración de ungüentos y pociones.


Asumcordas o brujas callejeras: Espias de las gente y vigilantes de quienes entran y salen de las casas.


Feiticeira (Hechicera): Viven cerca de los ríos y riachuelos, aunque anciana, su aspecto no repele, posee una voz muy bella que con sus cantos hinoptiza a los chicos que se acercan al río y hace que se vayan metiendo en el río, donde al fin se ahogarán. 

Lobismuller (mujer loba): Tienen que haber nacido en Nochebuena o Viernes Santo, o bien ser la séptima o novena de una familia donde todas las hijas son mujeres.


Vedoira: Es esbelta y agradable en el trato. Posee facultades adivinatorias, y son expertas en contactar con el más allá para decir si alguien fallecido está gozando eternamente en el cielo o si aún penan en el Purgatorio.  


Cartuxeira: Son meigas echadoras de cartas, que siempre aciertan en sus vaticinios. 

Agoreira: Estas meigas envejecen prematuramente, pero viven muchísimos años.




Para defenderse de ellas y de sus hechizos existen amuletos que pueden colocarse en las casas o colgarse del cuello del afectado. Estos son algunos de ellos:
 

 
  • Colocar una escoba vuelta del revés tras la puerta de la entrada
  • Llevar un diente de ajo, una castaña pilonga. Llevar una higa (mejor de azabache compostelano) colgada del cuello o unos cuernos de vacaloura (ciervo volante)
  • Tener en casa tierra bendita de los cementerios o ramas de laurel bendito el Domingo de Ramos
  • Buscar garras de fiera o dientes de lobo
  • Poseer en forma de varitas, colgantes o pectorales, trozos de azabache, ámbar y distintas piedras capaces de rechazar los venenos y encantamientos.

  • Tradicionalmente se cree que saltando la cacharela de San Juan tres veces o múltiplo de tres se espanta a las meigas.