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lunes, 27 de mayo de 2013

Un paseo por la ruta del misterio en España

Un paseo por la ruta del misterio en España

Pueblos abandonados, castillos con leyendas y casas rodeadas de intrigas atraen cada fin de semana cientos de turistas


El turismo de sol y playa es sin duda una de las piezas fundamentales de la economía de España pero nuestro país alberga pueblos, plazas o castillos que atraen cada día la curiosidad de más visitantes. Se trata del turismo de misterio. Belchite, Güímar, San Sebastián de Garabandal o Pedraza son solo algunos de los puntos del recorrido de una ruta que cada fin de semana seduce de este a oeste y de norte a sur a cientos de incrédulos y creyentes. 
Un paseo por la ruta del misterio en España
Belchite

Sin duda los pueblos abandonados esconde un encanto especial y son muchos los que guardan entre sus ruinas los secretos de los que allí habitaron. Uno de ellos es Belchite. Este pueblo cercano a Zaragoza fue una joya arquitectónica con capillas, palacios renacentistas, iglesias o templos hasta que fue bombardeada durante la Guerra Civil dejando un balance de más de 6.000 muertos en quince días. Quien pasea entre sus ruinas puede imaginar el horror vivido y para muchos investigadores de lo paranormal Belchite es el lugar por excelencia de las psicofonías. Aseguran que existen grabaciones que atestiguan los gritos, caídas de bombas o resonar de campanas de los quince días que convirtieron Belchite en un pueblo fantasma.
Un paseo por la ruta del misterio en España
La Mussara

De Zaragoza a Tarragona, dentro del término municipal de Vila Plana, se encuentra La Mussara, un pueblo «fantasma» desde el año 1956 famoso por su belleza paisajística, sus vías de escalada y sobre todo por los misterios que le rodean. En la actualidad quedan solamente las ruinas de unas pocas casas y una iglesia. Destaca un caserío junto al cual, se comenta, hay una piedra de gran tamaño que todo aquel que la sobrepasa va a parar a la «Villa del Seis», un siniestro lugar que está en otra dimensión. Y es que en La Mussara se han producido misteriosas desapariciones que a día de hoy aún no han sido resueltas.
Un paseo por la ruta del misterio en España
Jafra

Otro enclave misterioso es Jafra. Este pueblo abandonado de la comarca del Garraf en Barcelona esconde varias leyendas aunque la más repetida gira entorno a un pozo en el interior del cementerio. Al parecer en aquel lugar un niño perdió la vida y desde entonces son muchos los que aseguran haber visto la imagen espectral del pequeño corriendo por el pueblo para después desaparecer como si de un holograma se tratara. Además cuentan visitantes y vecinos que en ocasiones cuando llega el atardecer unos lamentos parecer emanar del pueblo sin poder ser ubicados. Pero no es el único enigma que esconde Jafra. Este pueblo tiene su propia «casa encantada» conocida en la zona como «la casa poltergeist» donde aseguran se escuchan ruidos, golpes y en ocasiones pasos, como si esta casa en ruinas estuviese habitada por alguien que no pertenece a este mundo.
Un paseo por la ruta del misterio en España

Ochate
De Cataluña a Castilla y León en concreto a Ochate, una localidad abandonada del Condado de Treviño (Burgos) y que tiene el privilegio de ser uno de los lugares que más leyendas acapara. Este pueblo del que solo hoy quedan ruinas llegó a ser, en el siglo XIX, la zona más poblada de toda la comarca hasta que sufrió la «maldición» y en sólo diez años tres grandes epidemias arrasaron toda la población. La primera en 1860, cuando se extiende la viruela, de la que apenas sobreviven una decena de personas. El pueblo consiguió rehacerse pero sorpresivamente en 1864 se propaga el tifus y vuelve a destruir el lugar. Ochate vuelve a repoblarse, pero en 1870 una epidemia de cólera sepulta de manera definitiva a las personas que intentaban reconstruir y repoblar el pueblo. Lo curioso del caso es que ningún vecino de los pueblos aledaños sufrió las enfermedades que acabaron con los habitantes de Ochate.

Un paseo por la ruta del misterio en España
Castillo de Pedraza

Siguiendo la ruta llegamos hasta Pedraza un bonito pueblo de la provincia de Segovia que conserva intacta su esencia medieval. Destaca su castillo, convertido en Parador Nacional, cuyos muros encierran historias de amor y venganza. Cuenta la leyenda que el amor de Elvira y Roberto se vio truncada por el señor del castillo que los mató por el amor de la mujer. Hoy son numerosos los testimonios que aseguran haber visto, durante una determinada noche del año, a dos figuras misteriosas paseando por el castillo y que, además, llevan sobre su cabeza una aureola de fuego.
Un paseo por la ruta del misterio en España
Castillo del Buen Amor

Otro castillo convertido en hotel y que guarda historias sin explicaciones aparentes es el del Buen Amor en la localidad de Topas, en Salamanca. Se dice que este lugar, levantado sobre los cimientos de una fortaleza del siglo XI, está envuelto por un halo de misterio. De hecho varias personas, tanto trabajadores del hotel como huéspedes que se han alojado aquí, han presenciado hechos inexplicables. Llamadas de teléfono desde habitaciones vacías, ruidos «extraños» en sus salas y pasillos o respiraciones de «ultratumba» son algunos de los testimonios recogidos.
Un paseo por la ruta del misterio en España
Caras de Bélmez

Caras de Bélmez

Una ruta por el misterio de España no podía dejar de lado Bélmez, un pequeño pueblo situado en un enclave privilegiado, en el Parque Natural de Sierra Mágina, en la provincia de Jaén conocido por sus famosas «Caras de Bélmez», un fenómeno paranormal, que ha dado a conocer el pueblo a nivel nacional e internacional.
Hace más de 40 años, en 1971, surgió misteriosamente en una humilde vivienda del pueblo un extraño rostro en el suelo de la cocina ante la atónita mirada del matrimonio que allí vivía. Tras eliminar la cara volvió a aparecer diecisiete días después. Se excavó el suelo de la casa para dar con el problema y la sorpresa fue encontrar restos humanos allí enterrados. Parapsicólogos acudieron al lugar y registraron psicofonías escalofriantes. En una de ellas se escuchaba «es que yo sigo enterrada» y en otra «Germán pica patio, levanta cemento».
Hoy las «caras de Bélmez» siguen siendo un reclamo turístico aunque tras la muerte del matrimonio la vivienda permanece cerrada. 


Un paseo por la ruta del misterio en España
Barranco de Badajoz

El misterio de la niña de la cueva

Pocos lugares en España desprenden tanto misterio como el Barranco de Badajoz en la localidad tinerfeña de Güímar. Rondaba el año 1910 cuando un grupo de obreros excavaba en busca de agua. Tras días de trabajo dieron con una cueva con unas escaleras ascendentes talladas en la roca. La historia narra que cuando estos obreros intentaron subir aparecieron dos seres muy altos vestidos de blanco que les señalaron el lugar donde excavar.
Pero este lugar tiene una historia aún más inquietante que ocurrió a finales del siglo XIX cuando una niña del cercano pueblo de San Juan fue a pasear al barranco. La pequeña entró en una cueva donde, según ella misma narró, estuvo durante horas hablando con un enigmático ser. Cuando regresó a casa sus padres y parientes eran unos ancianos, mientras que ella permanecía exactamente igual. La entrada a la cueva fue cerrada por los vecinos.

Un paseo por la ruta del misterio en España
Ayala 126

Madrid y Sevilla

Las grandes ciudades, a pesar del ruido y el trasiego de sus habitantes tampoco escapan a sus propios fantasmas. En Madrid, en el número 126 de la calle Ayala los vecinos afirman seguir escuchando hoy en día ruidos extraños aunque la historia se remonta a los años 80 cuando en este número de la céntrica calle madrileña existía un llamativo chalé de color amarillo con cuatro plantas flanqueado por bloques de viviendas más modernos. Muchos de estos residentes decidieron vender sus casas ante los insistentes golpes y ruidos que provenían del mencionado chalé. Esta realidad se alimenta de la leyenda que cuenta que los ruidos los provocaba el alma atormentada de un obispo que encontró la muerte en este inmueble cuando funcionaba como prostíbulo.

Un paseo por la ruta del misterio en España
Hogar Virgen de los Reyes


En Sevilla, las historias de misterio y fantasmas que recorren sus calles son abundantes. Una de ellas nos lleva hasta la capilla, hoy sin culto y convertida en aula de baile, del Hogar Virgen de los Reyes. Cuentan que los que van a formarse allí pueden ver en la balconada del coro a una monja que se manifiesta a los alumnos y profesores con una imagen espectral. También en Sevilla se han podido recoger psicofonías en la Facultad de Bellas Artes e incluso los vigilantes de seguridad han percibido durante la noche manifestaciones extrañas de unos «inquilinos», aparentemente con forma de persona, que se pasean por las escaleras y por los pasillos.
Todos estos casos ya sean realidad o ficción, fantasmas o sonidos retenidos en el tiempo lo que si que es verdad es que el turismo de leyenda y misterio tiene abierta la puerta para recorrer de una forma diferente la geografía española.

Galicia y la Santa Compaña


    martes, 27 de noviembre de 2012

    EL ORFANATO DEL VALLE

    Orfanato del Valle


    Este edifico de Murcia funcionó como Orfanato desde 1940 a 1975, gestionado por la institución del Auxilio Social, creada por el Gobierno para remediar la miseria y el hambre. Había sitio para 160 niños huérfanos de entre 5 y 14 años de edad. Los niños recibían instrucción militar y también ayudaban en los oficios del sacerdocio.
    La estructura del edificio cuenta con tres plantas: en la planta baja se reservaba un salón para visitas oficiales y otro salón para el recreo de los niños, la capilla, el comedor y la zona de cocinas, lavandería y otros servicios del hogar; en la segunda planta se encontraba la enfermería, la sala de consulta del médico y el despacho de la directora con sus respectivas habitaciones, y una habitación grande para 40 niños; y la tercera planta estaba ocupada por habitaciones: tres grandes para 40 niños cada una y otras más pequeñas destinadas a las cuidadoras y demás personal del servicio. También existía un edificio anexo donde los niños recibían clases.  
    En el año 1975 el hogar se cerró, con el paso del tiempo el edificio se ha ido convirtiendo en ruinas pero cuenta con un Plan Especial aprobado por el Ayuntamiento municipal, que permitirá reconstruir el antiguo edificio para crear un hotel rural con balneario, cafetería, biblioteca y salones de celebraciones.

    LA NIÑA DE LA CASA ENCANTADA DE CÓRDOBA

    La niña de la casa encantada de Córdoba


    Esta historia es muy conocida en Córdoba, pues existe una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio. Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, enormemente largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado. Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vió relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro. Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido. Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña,que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna. Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro. La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo \"Por favor...socorro...sacadme de aquí...\". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta...
    Fuente: http://narracionessobrenaturales.blgospot.com

    MISTERIOS EN EL RECTORADO

    Misterios en el rectorado


    El Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha es un lugar cargado de misterio y leyendas. Leyendas que en este caso, parecen hacerse realidad desafiando a cualquier lógica. Existen decenas de testimonios, de casos, de personas que una noche se toparon con algo inexplicable. Algo que a día de hoy, todavía son incapaces de olvidar. Algo que sigue inquietándolos...
     

    Comencemos por el principio El lugar abrió sus puertas el 29 de Abril de 1788 por el cardenal Lorenzana, para hacer de casa de acogida para las personas menos favorecidas, dando cobijo a pobres, alcohólicos e incluso prostitutas. Posteriormente pasó a ser un hospital (llevado por monjas, atención al detalle que posteriormente toma importancia), llamado ?Real casa de la Misericordia?. En 1809 el edificio pasa a ser un Regimiento de artillería, el "Cuartel de la Misericordia". Y es ya a partir de esta época cuando comienzan a sucederse los fenómenos extraños. Un gran número de personas que hicieron allí el servicio militar me han narrado la misma historia, o al menos con la misma protagonista, una extraña monja. Es el ejemplo de J.R. que me contó cómo una noche transportando alimento sobre una burra, todo quedó en completo silencio. El animal comenzó a asustarse y a ponerse nervioso. A tal punto llegó el miedo a apoderarse de la burra, que esta comenzó a dar coces y a temblar de manera incontrolada. Entonces sucedió. En mitad de la noche, una figura semitransparente apareció caminando a lo lejos. Una figura sin piernas, que se alzaba unos centímetros sobre el suelo. J.R, completamente asustado, tiró de la burra y corrió por donde había venido como alma que lleva el diablo. - "Aquella era una figura de monja. Llevaba las manos juntas, como rezando, y una túnica. Eso es todo lo que puedo contarte. ¡Y no porque no quiera! Es que no me acuerdo de más...". Existe otro caso casi idéntico al de nuestro protagonista. Sin embargo, no todos quieren hablar y recordar aquellos momentos. Lo curioso es que este otro testigo trabaja actualmente para una conocida compañía de envíos y tiene que llevar paquetes al lugar cada semana. El edificio en la actualidad es el Rectorado de Castilla-La Mancha, y los fenómenos que ocurren en la actualidad no tienen casi nada que envidiar a los sucedidos años atrás. Aunque bien es cierto que esa figura con forma de monja no ha vuelto a ser vista por los pasillos ni por los patios -pero sí se ha dejado fotografiar como veremos más adelante-. Como curiosidad debemos decir que las paredes actuales son las mismas que las del antiguo hospital de la Misericordia, aunque restauradas y mejoradas, obviamente. Conseguí entrevistarme con algunos de los protagonistas que han vivido auténticas noches de terror, y hacer incluso una ronda nocturna por el edificio. Este el caso de uno de los vigilantes que trabajan allí de la noche. Me contó cómo estando más de una noche en su despacho, frente a los monitores que reflejan las imágenes de las cámaras de seguridad, a eso de las tres de la madrugada, se habían encendido los fluorescentes, como si una mano invisible hubiera pulsado el interruptor. Me describió incluso la sensación de terror que le provocó solo escuchar ?ese ruido de los halógenos?. Otro suceso no menos inquietante es el provocado por las alarmas de movimiento. De madrugada, para ellos no era extraña la costumbre de que estas alarmas saltaran solas. Algunas tal vez tengan explicación lógica -si es así, yo me presto a ella- si se encuentran cerca de una ventana, o de una puerta por la que pueda entrar cierto haz de luz provocando así una sombra que confunda al sistema de la alarma. Sin embargo, un guardia me mostró una de las alarmas que más solía saltar. Y se encontraba bajo una escalera, alejada de ventanas y posibles focos de luz. Otro de los hechos más comunes -aunque pudiera tener una explicación más lógica- es la apertura de puertas por ?manos invisibles?. Aunque podemos llamar manos invisibles al viento, pues la explicación a este hecho sí que existe. Las puertas que suelen abrirse solas son unas puertas de cristal que hay en todos los patios y que no tienen cerradura. Por tanto, el viento puede colarse en el patio, y crear una especie de efecto chimenea que a su vez llevaría a crear una enorme presión. Esta importante acumulación de viento conlleva una fuerza que abre las puertas solas. Otro suceso que aparece con menos frecuencia en el Rectorado es la aparición de una extraña luminaria o un extraño resplandor en algunas habitaciones, que generalmente ha sido visto a través de ventanas -nunca frente a frente-. Finalmente, los ruidos son el pan nuestro de cada día. Algunos son ruidos absolutamente naturales, y otros ?me aseguran personas acostumbradas a trabajar de noche- no lo son tanto. Los sucesos del Rectorado se hicieron más que conocidos hace unos meses, cuando estas extrañas vivencias se pasaban de boca en boca. Y no fueron pocos los curiosos que, en busca del misterio, realizaron fotos al edificio. Con tanta ?o tan poca- suerte que algo apareció en una de ellas. En una ventana -la segunda de la derecha, abajo, en la parte de la fachada que da al paseo del Paraninfo- aparecieron dos figuras casi etéreas donde se distinguen perfectamente a dos monjas. Una de ellas lleva las manos juntas, y se distingue claramente su vestimenta. La historia continúa, más allá del Rectorado Cuando comencé a investigar sobre los hechos que sucedían en el Rectorado, alguien me dio una pista, y me envió a un lugar cercano. - Cuidadito ?me dijo- que no solo aquí suceden cosas extrañas? Comencé a meterme en camisa de once varas, tal vez... Y descubrí que había un edificio bastante cercano al Rectorado donde también sucedían fenómenos extraños. La casualidad o causalidad, llamémoslo como queramos, hace que el edificio se alce también dentro del perímetro del antiguo regimiento de artillería. Entonces me planteé si los hechos pueden llegar a marcar un lugar. Alterar el ambiente y alterar la vida de las personas que día tras día -y peor aún, noche tras noche- deben acudir a trabajar al lugar. Eso se refleja muy claramente en sus caras cuando narran cómo ellos ?lo vieron?. Y aquello es lo que más me marcó. Las caras de miedo, la impotencia de no saber explicar unos hechos que suceden en el lugar de trabajo, y sobre todo los cambios progresivos en la actitud de los trabajadores. Primero agradables y dispuestos a hablar, pero posteriormente casi hostiles, con todas las letras. ?Aquí no pasa nada, no queremos decir nada ni queremos que el nombre del edificio salga en ninguna parte?. Cuando llegué por primera vez, como decía, todos estaban dispuestos a echarme un cable. Pero ninguno a hablar frente a una grabadora. Todos me contaban lo que les había sucedido. Pero ninguno permitía que tuviera el ?aparatito? en las manos. Los sucesos más repetidos en el lugar son ruidos de extraña procedencia, luces y sombras de dudable explicación e incluso pasos y ascensores que suben y bajan solos a las 2 de la madrugada, cuando el edificio debería de estar vacío, cuando tan solo un guardia mora el lugar. La primera vez que acudí al lugar, el vigilante era nuevo y no había vivido nada extraño, todavía. Así que le pedí perdón por haberle hecho empezar con ?tan buen pie?. A la siguiente visita que hice, el vigilante me contaba asustado cómo una noche, haciendo la ronda, pasó frente al cuarto de baño y escuchó la cisterna. Al entrar, descubrió que -como era ?lógico?- no había nadie en el lugar. Sin embargo, una ?mano invisible? apretaba el pulsador que accionaba la cisterna. Tres segundos más tarde, como si el ajeno individuo se hubiera marchado, el pulsador volvió a su estado original, y el ruido del agua cesó por fin. Aquel vigilante, totalmente aterrorizado desde la citada noche, me contaba cómo era incapaz de hacer una sola ronda sin sacar su porra. Hablé incluso con una de las señoras de la limpieza, que me contó que había llamado al guardia más de una noche para que la acompañara a limpiar los despachos de la primera planta, asustada por todos los ruidos. Me aseguró que incluso se había planteado renunciar a su puesto. Pero lo más fuerte, son las pruebas que han hecho los guardias en el edificio. Atemorizados, y sin saber bien cómo actuar, decidieron hacer una prueba. Una noche separaron todas las papeleras de la pared y las dejaron en mitad del pasillo. Los dos vigilantes se marcharon a hacer la ronda, y cuando volvieron a pasar por el pasillo, las papeleras volvían a estar pegadas a la pared, en su estado original. La última vez que visité el edificio, me atendió el guardia con el que había hablado la primera vez. Con el nuevo. Alfredo, el técnico con el que también había conversado -y al que realicé una entrevista, pues este sí quiso hablar- también estaba allí. Y el cambio de humor fue brusco. De simpatía a apatía, el camino era muy breve. - Mira ?dijo el vigilante- aquí no pasa nada raro. ¿Que los ascensores se ponen en marcha solos? Eso es por subidas y bajadas de tensión. ¿La cisterna se pone en marcha sola? Eso es que se atascó? ¿Las luces, las sombras? Este es un edificio acristalado. ¿Y los ruidos? Pues porque está recién construido y hasta que se ?amolde?? Lo de las luces y sombras? puede que pase, lo de los ruidos también -aunque el ruido de un plástico que se arruga, una estantería que se cae, pasos en zonas donde no debería haber nadie- lo de los ascensores es raro. Una subida de tensión es normal, pero ¿constantes subidas de tensión?, ¿No habría ido nadie a repararlas?, ¿No habría provocado daños en el material electrónico?. - Alfredo? -dije yo, intentando buscar un apoyo. Él encogió los hombros, como diciendo ?esto es lo que hay? con expresión de pesar. El vigilante mencionó a la dirección del edificio, y continuó: - Y no queremos saber nada, no queremos problemas, ni queremos que el nombre de este edificio aparezca por ninguna parte. Y salí por la puerta, pero con una expresión completamente distinta a aquella con la que entré el primer día. Pero realmente, no esperaba menos. De un momento a otro, sabía que aquello ocurriría. Sin embargo, era curioso, pues si él afirmaba que todo tenía una explicación lógica, era porque finalmente lo había visto con sus propios ojos y trataba al menos de dar explicación lógica a dichos sucesos. Lo cierto y verdad es que nadie llegó a dejar que grabara su testimonio -aparte de Alfredo-, y todos iban ?echándose el muerto? el uno a otro. Todo era: ?Pásate esta tarde que está fulanito?? Y a la tarde, ?pásate mañana que está menganito?. Lo que yo no sabía cuando salí del edificio por última vez, era que una sorpresa estaba aguardándome. Una especie de regalito aún envuelto, esperando a ser abierto. Pasó el tiempo, y el 5 de mayo de este 2006 recibí la llamada al móvil de un querido amigo. Salva Millán, director del programa ?Expediente Abierto?, en Radio Bunyol, con el que había colaborado toda una temporada. - Javi, ponte las pilas que volvemos a empezar. ¿Qué tema podríamos elegir para este programa? ?me preguntó. - ¿Qué te parecen las casas encantadas? He estado investigando en un edificio donde están pasando cosas? Y creo que sería interesante. Podría pasarte incluso algunos cortes de una entrevista que realicé al técnico del edificio. - Perfecto, va a quedar genial. Ya me lo envías al correo. Y ahí quedó la cosa. El programa del 9 de mayo contaría con algunos pedazos de esa entrevista. Ponerla entera llevaría un buen rato del programa, por lo que decidí cortar los trozos más importantes e impactantes. Y ahí llegó la sorpresa. O el susto. Afortunadamente no era de noche cuando hice el descubrimiento. Eran las 16.20 de la tarde. No se me olvidará. Estaba repasando la entrevista, viendo qué trozos cortar? Y de pronto, escucho algo que no encaja. Algo que se conoce como psicofonía o parafonía. Para el que no conozca qué es este fenómeno, decir que se trata de voces que aparecen de repente en nuestros grabadores. Voces que no estaban allí en el momento. Hay gente que se toma a pecho estas voces, y que las utiliza en investigaciones en lugares como la Atalaya, esperando a que esas voces le den alguna respuesta. Algunos dicen que son las voces de los ya fallecidos. Otros aseguran que se trata de un curioso efecto sonoro sin misterio alguno. Y otros, afirman que nuestras voces, nuestras conversaciones, quedan registradas en el espacio-tiempo, como si de una caja de resonancia se tratara, y pueden grabarse transcurridos unos años. Yo no sé la respuesta, ni intenté hallarla nunca. Es un fenómeno que estaba ahí, que había llamado mucho mi atención pero que jamás me había propuesto hacer. Ni me lo había planteado. Y entonces, cuando menos lo esperaba, y sin yo buscarlo, aparece una voz que me deja descuadrado, que tira todos mis esquemas y que, para qué negarlo, me asusta. En un principio, me impacta, pero no soy verdaderamente consciente de que eso es extremadamente raro. No soy consciente de que miles de personas están, a día de hoy, fascinadas por este fenómeno, lo persiguen -en ocasiones rozando la locura- pero no siempre dan con él, pues es tan esquivo y escurridizo. En la entrevista de Alfredo, el técnico, la parte en la que yo le pregunto ?¿Y lo más fuerte que ha pasado en el edificio? -y él responde- ?Lo que te dijeron a ti el otro día?? yo respondo: ?¿Lo de la sombra?? y Alfredo, afirmándolo dice: ?Sí, lo de la sombra, eee? y en ese ?eee? pensativo, mientras él busca cómo continuar su frase, una voz extraña, seria, seca, alejada del micrófono y que parece burlarse de nosotros, dice ?Una sombra? o ?La sombra? -no se distingue muy bien lo que precede a la palabra ?sombra?-. Y es curioso, ya que algunos afirman que estas voces necesitan tomar aire, como si se recargaran de alguna energía. Pues bien, tres o cuatro segundos antes de hacer su incursión, se escucha como una respiración de alguien con dificultades para tomar aire. Lo primero que hice fue enviar el audio a las personas que habían escuchado más psicofonías. Una de esas personas fue Guillermo León, analista informático y colaborador del programa Milenio3 y Cuarto Milenio, donde siempre sabe catalogar qué fotos tienen misterio, y cuales no. Su opinión era esta: [?] Se aprecia claramente que es de distinta procedencia a las personas que hablan antes, o sea tú y el entrevistado... Parece además una voz típica psicofónica o parafónica sin entonación, que solapa vuestras voces y precedida de un ruido seco o respiración que también se escucha unos segundos antes? Y digamos que aquello ?colmó el vaso?. Un vértigo se apoderó de mi estómago y me sentí vacío, como si mis órganos flotaran dentro de mí. Es fácil escuchar un programa donde te hablen de psicofonías, y decir: ?Me lo creo/No me lo creo?. Pero no le das más vueltas. Sin embargo, cuando te sucede a ti, cuando sabes que aquella voz no debería estar ahí, cuando sabes que no hay ni trampa ni cartón, ni explicación razonable? La cosa cambia bastante. He escuchado esa voz más de treinta veces, tratando de buscar su explicación, un por qué. Y lo cierto es que a día de hoy, sigo sin entender de quién era esa misteriosa voz.
    Fuente: www.ikerjimenez.com

    jueves, 22 de noviembre de 2012

    EL HOSPITAL DEL TÓRAX

     



     


    El Hospital del Tórax 

     

    En la década de los 50 el Ministerio de Sanidad decidió abrir cerca de Barcelona un hospital que acogiera a los numerosos pacientes con enfermedades pulmonares,  como tuberculosis, fibrosis o cáncer de pulmón. Se elige Tarrasa gracias al bosque de La Pineda, cuyo aire fresco y puro era beneficioso para los enfermos, y por su cercanía con la capital. En 1952 se inauguró y 18 años después funcionó como un hospital común hasta 1997. El hospital contaba con 1500 habitaciones, en las cuales existía una distinción entre la clase obrera y la burguesía. El edificio poseía dos alas principales, nueve pisos de altura y sótanos. El recinto posee 60 000 m², si se tiene en cuenta los edificios anexos del hospital: la capilla o el depósito de cadáveres. 


    Cuando el hospital dejó de funcionar quedó abandonado. Su gran extensión y lúgubre apariencia propició visitas de curiosos y vándalos.  Y es que una macabra estadística marcó el lugar ya que durante muchos años fue el hospital con el índice de suicidios más elevado de todo el país. Se dice que los enfermos se arrojaban desde la novena planta al jardín, apodado la Jungla. La estancia media de un paciente era de un año. La lenta y dolorosa muerte de los enfermos provocaba una psicosis general que en muchos casos acababa en suicidio. Tampoco ayudaba el hecho de que las personas enfermas fueran “abandonadas” a su suerte en el hospital. 
     
     
    La tuberculosis estaba a la orden del día y la gente temía ser infectada así que cuando un paciente llegaba al hospital no sólo temía no salir nunca de ese lugar sino que además tenían la certeza de que no serían visitados y que nunca volverían a ver a su familia. Ese aura de desolación, de melancolía, de desesperanza, sólo podía terminar en suicidio.
     
     El hecho de que los demás pacientes se lanzaran desde la novena planta tampoco alentaba a los compañeros más “valientes” que tarde o temprano, con el ánimo mermado, acababan suicidándose de la misma manera. La misma psicosis colectiva les hacía ver a la ‘enfermera de la muerte’, una figura vestida de enfermera con una jeringuilla en la mano y que en lugar de andar se deslizaba por los pasillos. Siempre se aparecía en las mismas circunstancias, durante la noche sonaba un timbre en alguna de las habitaciones que indicaba que algún paciente necesitaba ayuda, rápidamente la aparición se deslizaba con prisa por el pasillo con la jeringuilla hacia arriba hasta, supuestamente, entrar en la habitación del paciente que había llamado, al día siguiente este enfermo ya no estaba.


    A medida que las visitas fueron aumentando surgieron leyendas sobre sucesos paranormales que se produjeron dentro del hospital, que le otorgaron fama de lugar encantado con gran actividad paranormal. En 2003, los Mossos d’Esquadra detuvieron a un joven que había sustraído un feto conservado en formol de las instalaciones del hospital. Este hecho hizo surgir la leyenda de que en la planta 5 se encontraba un almacén que albergaba restos humanos.
     

    En el año 2004 se acordó transformar el recinto en un complejo audiovisual. En 2010, el Centro Psiquiátrico de La Pineda, que se encontraba en un ala del hospital, tuvo que ser trasladado al centro de la ciudad. Actualmente el hospital se encuentra totalmente remodelado.
     

    Yo estuve paseándome por los alrededores del antiguo hospital y  aunque no encontré la manera de acercarme lo suficiente, debo admitir que el lugar es, aunque se vea desde la distancia, sobrecogedor.
     

    miércoles, 21 de noviembre de 2012

    EL FANTASMA DEL BALNEARIO

     

    El fantasma del balneario

    servido por  lamder 

    Psicofonías, esas misteriosas voces arrancadas al silencio de entre los muros de las antiguas mansiones que celosamente mantienen en enigmático secreto para el visitante. Y en efecto ese era mi propósito cuando accedí por primera vez al antiguo y abandonado Preventorio Nacional Antituberculoso de Aguas de Busot. 

     

    Tras documentarme en la medida de lo posible sobre la historia del lugar y sus leyendas, decidí preparar mi equipo y emprender lo que sería una investigación psicofónica, seguida de una interminable aventura entre luces y sombras. Tras un largo recorrido por algunas carreteras al fin, llegue al pequeño pueblo de montaña, destino de mi viaje y me adentre a través de tortuosos caminos en busca del llamada valle de Aguas. Una vez allí, detuve mi vehículo con el motor en marcha y apoyado en el volante, observé fijamente aquella enorme y lúgubre mansión entristecida por el olvido y susurrante al viento de curiosas historias que allí quedaron enterradas.
    Bajé del coche, un escalofrío recorrió mi cuerpo. He de confesar que pocas veces he pasado miedo, pero en este caso ... estoy seguro de que la casa me estaba observando y sabía concretamente cuales eran mis intenciones. Mientras caía la tarde, encendí una pipa y fumando recordaba lo que tiempo atrás pudo haber en aquel lugar. 

     

    Todavía podía escuchar como el viento recordaba susurrante, entre el silencio de la montaña, los alegres alborotos y griteríos de los niños que antaño jugaban y vivían en aquel lugar. El sol se oculta tras la montaña, la temperatura del lugar comienza a descender bruscamente y el valle se llena de sombras que hacen como si las ventanas de la mansión se abriesen para dejar entrar la luz de la noche.

     
    La niebla hacía aparición suave y delicadamente cubriéndolo todo con un fino halo de frescura y a la vez de misterio. La noche, caía repentina dejando todo el valle en penumbra. Las campanas de la aldea cercana, rompían el silencio cortando el viento sibilante entre los árboles que antaño vigilaban el camino, y que ahora viejos y solitarios agradecen la visita del investigador que con su linterna, baña de luz sus ramas, descubriendo sus enigmáticos compañeros nocturnos que dejan brillar sus enormes ojos para delatar su presencia. El frío calaba mis huesos, y poco a poco arropaba mi abrigo mientras lo apretaba con fuerza sobre mi cuerpo. Parado y solitario, frente a un enorme árbol movía mi linterna intentando descubrir los fantasmales culpables de la leyenda del fantasma ¿ Quizás las aves nocturnas? o...¿Quizás el crujir de las maderas de la enorme mansión?

     
    Bajé mi linterna y cruzando el tétrico jardín que hay delante de la entrada, lentamente fui acercándome hacia la puerta. Cuando estuve frente a ella, miré a un lado y a otro, como queriendo encontrar la solución sin cruzar el umbral que me separaba entre la realidad y el misterioso mundo de lo oculto. Y mientras, recordaba las historias que se contaban del fantasma que se aparece entre sus muros. Cuando éste lugar todavía conservaba su mobiliario, en la parte central del mismo, lo que sería el hall de la casa, había una preciosa escalera de dos brazos que acompañaba a subir a las estancias superiores. Justo en el primer rellano y bajo una enorme ventana había un gran espejo empotrado en la pared. Dicen que cuando alguien subía a solas durante la noche, por esta escalera y daba la espalda al espejo, podía en ocasiones escuchar gritos, lamentos y llantos de los niños que murieron en este antiguo hospital infantil antituberculoso y que por causas desconocidas sus almas quedaron permanentemente ¡ tras el espejo!. 

     

    Y cuando lentamente se daba la vuelta esperando encontrar el origen de esas voces, reflejada en el espejo, podía ver la fantasmal figura de una mujer de blanco que sonreía y lloraba al mismo tiempo, mientras flotaba detrás de los muros de la mansión. Aquel espejo desapareció, alguien se llevó la maldición con él y desde entonces, el fantasma de la mujer que guardaba los misterios del lugar, quedó libré y... hoy mora por la mansión esperando encontrar a alguien para sonreír o para llorar. Según cuentan algunos, dicen que cuando sonríe nada malo puede ocurrir, pero cuando llora se avecina la muerte de quién la observa o de alguien muy cercano. Una Historia SobrecogedoraHace algún tiempo, una noche mientras estaba en mi despacho repasando unos informes, sonó el timbre insistentemente. Acudí a abrir la puerta y entró un conocido mío que había trabajado en la construcción de mi casa. Llorando, con la cara desencajada y los ojos desorbitados, me decía sin cesar: ?¡ La he visto, Pedro!, ¡ La he visto!, ¡ La he visto! ... ? Tras tranquilizarle y ofrecerle un vaso de agua, me percaté que estaba bajo los efectos de un tremendo shock nervioso. Una vez se hubo calmado me contó que había ido a aquel hospital con su chica, para estar un rato juntos y pasar unos momentos íntimos. Mientras se encontraban abrazados, sintieron una presencia tras su espalda. 

     

    El muchacho, se volvió lentamente y a un metro de distancia, flotando en el aire pudieron ver a una señora de blanco que les miraba fijamente. Sin mediar palabra ni hacer movimiento alguno, vieron como el fantasma se alejaba y desaparecía en la escalera donde antes se encontraba el misterioso espejo, dejando una estela de frío. Miré por la puerta de mi casa, todavía abierta y vi como en su ciclomotor , encogida por el miedo y por el frío, se encontraba la chica que le había acompañado y había sido partícipe de la experiencia fantasmal. Me acerqué a ella y sus ojos me miraban pero no estoy seguro de si realmente me veían. Este caso, es uno más de los que se cuentan sobre este lugar. Ese día crucé la puerta de la casa .

     

     Me acompañaban dos famosos periodistas de un conocido diario de tirada nacional con el fin de realizar un reportaje sobre los fantasmas para su magnífico dominical. Mientras recorríamos las estancias de la casa, les iba explicando algunas de las historias que se contaban de aquel sitio. Uno de ellos, G.C. reportero y fotógrafo profesional preparaba sus cámaras con gran maestría con el fin de obtener una foto en cuestión. Para ello, solicitó que su compañero y redactor M.A. B. se situase en la escalera donde se decía que aparecía el fantasma y que sin moverse, hiciera un barrido con su linterna. Mientras, él dispararía su máquina de fotografiar y dejaría que la luz entrase en la película durante unos segundos, con el fin de obtener una imagen estática de su compañero, pero un barrido de luz en la pared de la escalera.

     

     Yo planté mi pequeño trípode junto al fotógrafo, y con mi cámara digital, disparé una foto con las mismas condiciones que lo hacía él con el fin de recoger en situaciones similares muestras posiblemente interesantes para analizar. Tras realizar el disparo, la imagen de la ?toma? había quedado en la pantalla LCD que tiene mi cámara. Cuando vimos la imagen, nos dimos cuenta de que justo delante y un poco más arriba del redactor, había una formación algo extraña. Sólo cuando llegamos a mi estudio y descargamos las fotografías digitales, nos percatamos de algo que a todos nos puso los pelos de punta. Lo que había en la imagen captada en la escalera parecía con toda claridad la imagen de un monje como abalanzándose sobre nuestro compañero de investigación.

     

    El entorno de los fantasmas, su formación y su Universo. En multitud de ocasiones, la labor de investigación de campo en lugares donde supuestamente y según testigos se hubiesen producido fenómenos de ?infestación paranormal?, está en relación directa con la posibilidad de tener como compañeros a estos llamados fantasmas. Pero ... ¿qué es una fantasma? He escuchado multitud de definiciones, ya que la parapsicología tiene como especialidad y a veces demasiado prematura, denominar todo cuanto le compete de forma inmediata.Pero personalmente tengo un concepto concreto de lo que podría ser un fantasma. Cuando tenemos la oportunidad de encontrarnos con una aparición fantasmal, lo primero que debemos hacer es determinar el origen de la visión, de forma que pudiéramos distinguir si se trata de algo psíquico o bien algo físico. Dado que una aparición de este tipo tiene consecuencia física en el entorno que rodea al fantasma, debemos pensar que si hay dos o más observadores y de ellos sólo uno puede verlo y el otro, por más que se esfuerce no lo consigue, determinaremos que se trata de una manifestación psíquica o ?visión?. Personalmente a este tipo de videncia no la denominaría ?fantasma?. 



    Recibo muchas fotografías de investigadores y amigos que presentan trazos luminosos descendentes o ascendentes y en ocasiones muestran apariencias muy curiosas como ?gusanos de luz?. Los fotógrafos y profesionales de la imagen, cuando ven este tipo de fotos, no saben realmente como pueden haberse formado y desconocen en gran medida la forma de poder hacerlas. Tampoco a este tipo de manifestaciones podría denominarlas ?fantasmas?. A pesar de que presentan el entorno físico necesario para admitirlas como tal, ya que se plasman en nuestras fotografías, tras multitud de pruebas pienso que carecen de otro tipo de característica necesaria, ?inteligencia?. Además de que no se ven a simple vista y siempre necesitan de un aparato para registrarlas. De igual manera, también otras fotografías muestran enormes bolas de luz delante de personas o flotando en el aire. 

     

    Después de haber tenido la posibilidad de trabajar con las cámaras digitales, me he dado cuenta de que la gran mayoría de estas bolas de luz, son moscas, mosquitos o insectos voladores que pululan sin ser vistos pero que al imprimir la luz del flash sobre ellos, en un fondo nocturno o bien oscuro, aparecen como tal.De esta manera, describir un fantasma es descartar lo que no puede ser, aportando a la definición algunas características que los hacen más concretos. 

     

    Las figuras fantasmales suelen presentar inteligencia, de forma que en ocasiones pueden intercambiar palabras, miradas, sonrisas, llantos y demás expresiones con sus testigos. De igual manera, cuando se ve a un fantasma por más de un observador, la descripción efectuada por ambos es similar en rasgos y detalles, como suele ser el vestuario. Si esta descripción fuese diferente en forma notable, consideraríamos que ha ocurrido una experiencia de visión psíquica colectiva y por tanto descartamos la presencia fantasmal.Por norma general, las apariciones fantasmales siempre dan pie a los llamados fenómenos concomitantes con la fantasmogénesis. 

     

    En la historia ha habido multitud de casos de avistamiento de este tipo de energías fantasma y tras ello, el lugar se ha convertido en ?encantado? o bien como llamamos a esos sitios ? lugar infestado?. 

     

    Habiendo estudiado muchos casos sobre los fantasmas y su aparición llego a la conclusión de que lugares que nunca habían mostrado signos de ?encantamiento?, los manifiestan cuando algún testigo avista un fantasma en dicho lugar. ¿Significa esto que un fantasma arrastra todo un universo de fenómenos paranormales? La respuesta es compleja. Probablemente no sea todo lo que se muestra, lo que parece y quizás nuestra mente sea una inquietante compañera en estos casos y pueda de forma indirecta ayudar en cualquier medida para la formación de este tipo de fenómenos. Como conclusión al mundo de los fantasmas podríamos decir que este tipo de energías inteligentes siempre presentan cuadros muy similares y que suelen aportar mucha información cuando se estudia. Por ello, si usted tiene alguna prueba de su existencia o quizás se pregunta si la fotografía que parece tan rara, podría ser algo... 
     

    miércoles, 14 de noviembre de 2012

    LA CASA ENCANTADA DE ABANQUEIRO

    qué fue de la casa encantada de abanqueiro  

    Misteriosos ruidos mantuvieron en vilo un mes a cientos de personas

    El sonido generado por el sistema de calefacción dio rienda suelta a la imaginación de los vecinos de Pili Alonso, que sigue viviendo en su hechizado hogar de Boiro

    Misteriosos ruidos mantuvieron en vilo un mes a cientos de personas

    Corría el año 1993 cuando Boiro saltaba a la palestra informativa por una noticia que rozaba lo paranormal: misteriosos ruidos nocturnos convertían a la vivienda de Pili Alonso en la casa encantada de Abanqueiro. Un mes estuvo esta vecina viendo como, cada vez que el sol se ponía, cientos de personas se arremolinaban a las puertas de su hogar para afinar el oído y tratar de percibir la presencia de fantasmas u otros espectros. Pese al interés que pusieron los curiosos, ningún espíritu se dignó a aparecer por el lugar y todos recibieron con desaliento el desenlace: los extraños sonidos eran fruto del sistema de calefacción.
    A Pili Alonso que, como es lógico sigue viviendo en aquella hechizada casa en compañía de sus dos hijos, le cuesta mucho recordar la insólita historia. No porque se haya borrado de su mente, ni mucho menos, sino porque las imágenes que se le vienen a la cabeza son muy poco gratas. Ella, su familia y su hogar se convirtieron durante aproximadamente un mes en centro de atención y de atracción para centenares de curiosos que ansiaban encontrarse cara a cara con el más allá a través de los fantasmas. Pese a que han pasado quince años desde que se convirtió en protagonista de una de las noticias más relevantes de la época en Barbanza y que incluso tuvo repercusión a nivel nacional, la vecina de Abanqueiro aún no se explica hoy cómo empezó a formarse aquella bola de nieve que alcanzó dimensiones insospechadas: «Cada vez que ía para a cama escoitaba ruídos que eran como pequenos estalidos. Eu daquela xa traballaba na fábrica de conservas e comenteille o tema ás compañeiras e aos veciños. Foron eles os que fixeron o resto».
    Curiosidad en aumento
    La historia fue pasando de boca en boca y, como es habitual en estos casos, fue transformándose, sazonada con unas gotas de exageración y los chorros de imaginación que cada uno iba aportando. Así las cosas, un buen día, un grupo de boirenses se apostaron a las puertas de la vivienda de Pili Alonso con el ánimo de curiosear y ayudarla a descubrir el secreto que se escondía tras los misteriosos ruidos.
    Este grupito fue en aumento y, con el paso de las jornadas, se convirtió en un conjunto integrado por cientos de personas que la protagonista de esta historia recuerda como si de una auténtica multitud se tratara: «Non sei dicir canta xente chegou a haber aquí, pero lembro que cada noite había máis». Más y de lugares más distantes, de Barbanza, de Galicia e incluso de otras comunidades. Y en apenas una semana, a los curiosos se añadieron periodistas de medios de comunicación de ámbito autonómico y estatal, algo que en aquella época solo ocurría cuando se trataba de noticias muy relevantes. Al grupo de fisgones llegaron a sumarse incluso varios expertos en fenómenos paranormales. Pili Alonso, quien sostiene que en ningún momento llegó a creer en la presencia de fantasmas en su vivienda, recuerda que dejó que uno de aquellos especialistas pasara una noche en su hogar, él y el aparato que utilizaba para captar las psicofonías. Pero su intento por grabar las voces de los muertos cayó en saco roto: «Que va, díxome que non había nada de nada».
    Final insospechado
    Poco a poco, la mágica historia que se había ido construyendo en torno a la que ya era conocida como la casa encantada de Abanqueiro fue perdiendo fuerza. El padre de Pili fue el encargado de descubrir el verdadero origen de los misteriosos estallidos: «Era tal a película que se montaba aquí cada noite, que meu pai veu pasar uns días con nós. El foi o que se deu conta de que os estalidos procedían xusto da parede pola que pasaban as tuberías do sistema de calefacción e que se producían cando estas enfriaban e recuperaban a súa forma orixinal, despois da dilatación propiciada pola calor».
    Pili Alonso recuerda ahora toda aquella historia con cierta gracia, pero asegura que en su día, lo pasó francamente mal: «Non porque eu crera que a miña casa estaba encantada, que non era así, senón porque apenas me deixaban entrar e saír dela con normalidade».

    ARTÍCULO DE MARAVILLAS DE GALICIA:http://www.productosgallegosartesanales.com/

    lunes, 12 de noviembre de 2012

    EDIFICIO MALDITO?


    Cerca de la Puerta del Sol en la ciudad de Madrid, España, hay un edificio que todo el mundo evita por los sucesos paranormales que allí presencian sus propietarios y huéspedes. Ahora está en venta por 6.380.000 euros


    Según ha publicado el diario ABC hay un edificio en el centro de la capital madrileña en el cual se están viviendo sucesos inexplicables. A continuación reproducimos lo que está ocurriendo en un céntrico y emblemático edificio de la Puerta del Sol en Madrid.

    Se queda corto este texto para narrar todas las vivencias paranormales que han padecido buena parte de los huéspedes del palacio y ahora hostal del edificio de 1803 ubicado en el número 6 de la calle Cañizares. Se encuentra entre Antón Martín y Tirso de Molina, a diez minutos de la Puerta del Sol. Sus propietarios actuales, una grupo de empresarios catalanes lo pusieron en venta hace unas semanas después de que haya funcionado como hostal durante casi diez años: «Hostel Cat’s».

    Interior del hostal Cats en Madrid

    Dice su comercializadora, Bonsai Servicios Inmobiliarios, que no les va mal ni es por deshacerse de los malos espíritus. «Quieren invertir en otro lugar». Pero lo que confirma Carlos Portal, encargado de este inmueble y socio de Bonsai, es que muchos turistas que han pasado por el «Cat’s» han sufrido experiencias fantasmagóricas durante su estancia.

    «Desde una mujer que se aparecía en camisón por el pasillo a una chica que sentía que alguien le tocaba, ruidos, teléfonos que sonaban solos, apariciones,... Lo más impactante que he escuchado fue de unos clientes que hicieron una foto y salía reflejado en una ventana una mujer con dos niños ahorcados. Claro, no hay constancia de esa imagen».


    Demasiadas coincidencias

    Carlos Portal se declara escéptico, pero la curiosidad le ha llevado a investigar los orígenes de este edificio. Antes de que se erigiera el actual hubo otro bloque, derruido tras un incendio, también que en el edificio colindante había una iglesia donde mataron a siete monjes y que el inmueble se utilizó como refugio para milicianos en la Guerra Civil Española.
    Portal considera que son «muchos los que han padecido estos sucesos durante años sin que hubiera una conexión entre ellos». Y dice eso porque Carlos fue quien vendió la propiedad a los periodistas José Antonio Abellán y su esposa Mara Colás en 2001. En tres meses la dieron boleto. «Nos hacía una ilusión tremenda vivir ahí. Yo no vi nada; apenas pasaba tiempo allí, pero Mara se ponía mala cada vez que entraba. Pasaban cosas. Ella, los obreros y la gente que iba salían atemorizados», relata Abellán.


    Sucesos atemorizantes

    Se crea o no, los hechos que cuenta Colás ponen la piel de gallina, y eso que no llegaron a vivir allí.
    Todo ocurrió mientras acometían obras de reforma: «Cuando entraba se me ponía dolor de cabeza, salía cansada, algo me chupaba la energía. A mis hijas, igual».


     «De lo más sorprendente fue un día que el ascensor iba subiendo a la velocidad que yo lo hacía por la escalinata. Como si me siguiera», cuenta. En otra ocasión se apagó la luz y encontraron los casquillos de las bombillas casi desenroscados. Ruidos, pasos, objetos que cambiaban de lugar, puertas que se abrían al revés, ..., un infierno psicológico.

    Cuando la familia Abellán lo compró, los anteriores dueños, los Benedicto, no les querían enseñar una parte de la casa. «Siempre ponían excusas. Cuando nos hicimos con el inmueble vimos que esa zona tenía una parte acorazada. Había una capilla donde encontramos un cuchillo lleno de sangre.


    Desde que entré en esa casa sentí malas vibraciones, como si alguien hubiera muerto allí», detalla la periodista.
    Afirma que nunca había creído en espíritus ni ha sufrido este tipo de experiencias antes y después de Cañizares. Todo acabó cuando vendieron el palacio a un francés, que también le dio salida a los meses por el mismo motivo. Después lo adquirió «Hostel Cat’s». 

    Ahora piden por él 6.380.000 euros. El que lo adquiera,  ya sabe que este hotel incluye en el precio sucesos que quizá no pueda comprender.