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viernes, 28 de diciembre de 2012

CAROL ADAMS

Carol Adams


Gillingham, Inglaterra (AP).- Una tranquila residencia ubicada a orillas del mar se ha convertido en la mansión del terror, pues en ella una niña de tres años de edad es aparentemente víctima de convulsiones cuando se le pone en presencia de un crucifijo. La criatura esta poseída por un espíritu maligno, dice su madre, Christine Adams. Una entidad sobrenatural se ha apoderado de la infante y de la modesta vivienda de esta pequeña ciudad de la costa de Kent.

La pesadilla comenzó hace un año, dijo la señora Adams, cuando las luces comenzaron a encenderse y apagarse, los muebles se movían de un lugar a otro, las puertas se abrían intempestivamente, los ceniceros y otros objetos caían de las mesas y habitaciones tibias se convertían de pronto en verdaderos congeladores. "Lo más horrible de todo - dice la señora Adams -, fue la transfiguración de mi hija Carol".
Un buen día la inocente se puso a platicar con una persona invisible, utilizando palabras que una niña de su edad no podía conocer y, a veces, se respondía a sí misma con una voz mas grave, como de un adulto.

"En ocasiones, podíamos escuchar a alguien que cantaba - una supuesta canción de cuna - al mismo tiempo que mi hija hablaba", afirma la mamá. Ella y su esposo colocaron una cruz de madera en la sala, para tratar de combatir a esta entidad maligna.
Sin embargo, cada vez que la niña se acercaba a la cruz, su rostro se crispaba. Tensaba los dedos como garras y mostraba los dientes. Era algo horrible.

Una vecina de los Adams, la señora Marjorie English, dijo que una vez observó a la pequeña niña colgarse fuera de una ventana del segundo piso de la casa. " Me precipite para prevenir a su madre, pero ella me dijo que eso era imposible porque todas las ventanas estaban cerradas y fijadas. Mas tarde cuando el señor Adams regresó a la casa lo verificó: las ventanas no podían ser abiertas. Siempre me había reído de este tipo de cosas, pero creo que ahora he visto demasiado El hijo de la señora English, Graham, de 17 años declaró que una noche, escucho ruidos extraños que procedían de la habitación de Carol y que al subir para saber que sucedía. La niña " estaba enteramente metida en una funda de almohada.

La señora Adams finalmente declaró: estoy convencida de que alguna entidad sobrenatural se ha apoderado de la casa y se manifiesta por medio de Carol.
Tiempo después los padres de la niña mandaron traer a la médium Elizabeth Langridge, quien después de una sesión en la casa declaró " no hemos visto nada, pero hemos detectado fuerzas indeseables. Un espíritu se sirve de esta niña", finalizó.

EL CRIMEN SEUDO SATÁNICO DE ALBAICIN

El crímen de Albaicin


Encarnación Guardia Moreno, contaba con 36 años cuando decidió someterse a un ritual exorcista creyendo que un diablo poseía su cuerpo. Ese ritual le costaría la vida. Sucedió en el Albaicín granadino, el 1 de febrero de 1990.
Encarnación había sido invitada a una sesión de espiritismo por una tía suya que aseguraba tener dones de mediumnidad y comunicarse con una entidad que "hablaba a través de ella". Ese día, el espiritista sería un curandero conocido como Mariano Vallejo "El Pastelero". En el transcurso de la ceremonia, éste dijo que "veía" como un ser demoníaco estaba intentando apoderarse del cuerpo de Encarnación, y la mujer se fue a casa asustada.
A pesar de su escepticismo inicial, la idea la fue obsesionando poco a poco, hasta el punto de "sentir algo raro en el interior". Sus dos primas, también asiduas a las sesiones espiritistas, no tuvieron dificultad en convencerla que volviese al lugar para que el Pastelero expulsara al ser, y así librarla del demonio.
A las cuatro de la tarde del día siguiente, al ver que no regresaba a casa, una de sus hermanas acude a buscarla preocupada a casa de sus primas, pero una vez allí no la dejan entrar diciéndole que "no debía interrumpir la sesión". La mujer cuenta lo ocurrido a su padre, y ambos acuden otra vez a la casa. Al entrar, y para su sorpresa, encuentran el cuerpo de Encarnación desnudo y amoratado en el suelo en medio de un charco de sangre...
Rápidamente, el cuerpo malherido es trasladado a un hospital granadino e ingresando en Cuidados Intensivos, pero fallece al día siguiente a consecuencia de un edema cerebral, por una gran cantidad de sodio ingerida que había afectado a su sistema nervioso.

El hecho es inmediatamente denunciado a la policía, que detiene como presuntos culpables de un delito de homicidio a Mariano Vallejo, a Enriqueta e Isabel Guardia Alonso, primas de la fallecida, y a Josefa Fajardo, su sobrina, aunque investigaciones posteriores darían como resultado la implicación de más personas acusadas de complicidad, como María Alonso Vaca, la propietaria del apartamento.
Enriqueta, una de las personas que presenciaron el brutal crimen, asegura que antes de la muerte de Encarnación todos estaban aterrorizados, pues ésta repetía constantemente "presa de un ataque de histeria y gritando como una verdadera poseída que era la esposa de Lucifer, y que iba a engendrar al demonio si no la ayudaban".
Esta actitud de la víctima que según los informes médicos era producto de una depresión nerviosa, fue interpretada como una posesión demoníaca, y la mujer empezó a ser sometida a numerosas torturas, cada una más brutal que la otra, con la finalidad de impedir que naciese tal diablo. El macabro exorcismo se desarrollaría en tres etapas:
En un principio, Encarnación se vio obligada a ingerir una pócima compuesta por 250 gr. de sal diluida en agua, bicarbonato y aceite, lo que le produciría un coma profundo del que no llegaría ya a salir. Después, el mismo Pastelero le propinó una brutal paliza lesionándola por todo el cuerpo además de golpearla lanzándola varias veces contra la pared.

Y para concluir la ceremonia, acompañado por una de las familiares de la víctima procedió a la expulsión del demonio... destrozando el recto de la "poseída" con una barra de hierro y desgarrando con sus manos la vagina para extraeerle el paquete intestinal, según sus propias palabras, con el propósito de "desprender del interior de su cuerpo el engendro de Satanás".
En este singular caso lleno de hipótesis y contradicciones para justificar su causa, además del exorcismo, se ha barajado también la posibilidad de que la víctima estuviese embarazada de seis semanas y el supuesto ritual no fuese más que un aborto casero. La autopsia rechazó está explicación al determinar que la víctima no estaba embarazada.

Por otro lado, se cree que todo fue un acto de sadomasoquismo llevado a un límite demasiado extremo, entre la víctima y el Pastelero. Algunos familiares hablan de las inclinaciones masoquistas de Encarnación, y todo el pueblo conocía al hombre como una persona extremadamente violenta.
El juicio, considerado como uno de los más famosos en la crónica negra, daba comienzo el 15 de enero del año 1992 con las declaraciones de los acusados. Debido a las constantes contradicciones, el reparto de las culpas no quedó en esos momentos claramente definido. Vallejo admitió haber realizado las prácticas exorcistas a petición de los familiares de la víctima y siguiendo las indicaciones de Encarnación, que le iba indicando cada uno de los pasos que tenía que dar para conseguir la expulsión demoníaca.

También acusó a Enriqueta e Isabel de haber sido quienes convencieron a la víctima a comparecer en el ritual, además de estar presentes y haber preparado la pócima de sodio. Pero éstas negaron toda participación, acusando a su vez al Pastelero de haber forzado a la víctima a someterse al macabro ritual.
Josefa Fajardo reconoció haber sido la encargada de introducirle la mano por el ano a la víctima y pincharle la vagina con una aguja caldeada al fuego, afirmando que todos habían contribuido a la "expulsión".

Finalmente, tras varias sesiones de juicio, la Audiencia Provincial de Granada pidió un total de 5 años de prisión para los principales inculpados, por delito de lesiones con resultado de muerte por un lado e imprudencia temeraria por otro (al no haber intención de matar a la persona, no se puede considerar como un delito de homicidio). Para María Alonso, se solicitaron 2 años y medio de arresto por no haber impedido la comisión de los delitos. Además, también se reclamó una indemnización de cuatro millones de pesetas para cada uno de los dos hijos de Encarnación.

HISTORIA DE UNA POSESIÓN

Poseída



Un mendocino de 28 años pidió a los medios de comunicación la ayuda de un exorcista o un psiquiatra para tratar a su esposa, ya que aseguró que hace ocho meses que la mujer sufre de extraños ataques que le dan una fuerza sobrehumana.

 
 
 
El pueblo de Tres Porteñas, donde vive la pareja, cree que la joven está "poseída por el demonio". Se trata de una población de 9 mil habitantes, ubicada en la zona central de Mendoza, donde hay muchos viñedos.



Según relató Julio Alonso, de 28 años, su esposa, de 21, hace ocho meses presenta "repentinos ataques" que la hacen vagar sin rumbo y sin conciencia. "No puede ser sujetada ni por seis personas adultas. Incluso yo la he visto dando saltos de más de cuatro metros de distancia", dijo el hombre, según publica hoy el diario mendocino Uno.


con el diablo adentro cover

"Tengo que cuidarla. En cualquier momento ella sale sin rumbo. Ya la he tenido que ir a buscar a varios kilómetros de distancia y ella, cuando recupera la conciencia, no sabe dónde está ni cómo volver", contó el joven, desesperado. "Los médicos que la han revisado no encontraron ninguna enfermedad física. Los electroencefalogramas han dado perfecto", explicó.
"Ahora necesitamos que un psiquiatra y un sacerdote con experiencia en este tipo de casos nos ayuden", pidió.



El médico del pueblo confirmó que el caso debió ser derivado al hospital Perrupato, en la villa cabecera de San Martín, para que a la joven la trate un especialista. Por su parte, Damián Villegas, pastor de la Misión Evangélica Metodista Pentecostal, citado también por el diario Uno, explicó que la joven reaccionó retorciéndose "cuando la roció con agua bendita".
Los vecinos de Tres Porteñas, por otro lado, aseguran que en sus paseos nocturnos "la chica camina como si no tocara el suelo y tiene la mirada totalmente perdida".


martes, 4 de diciembre de 2012

DOS CASOS DE POSESIÓN

Dos casos impactantes de posesión


Este vídeo proviene de la Spiritual Science Research Foundation y muestra dos casos: primero, el de una chica que es atacada por un espíritu que intenta estrangularla; segundo, el de una paciente que, poseída por un espíritu infernal, intenta atacar a uno de los investigadores del instituto.


domingo, 18 de noviembre de 2012

MÁS INFORMACIÓN DE LOS EXORCISTAS GALLEGOS

Los exorcistas gallegos advierten que las posesiones van en aumento 

 


Tanto José Luis Portela como José Donsión aseguran que juegos como la ouija «ábrenlle a porta ao mal

No, no se extrañen: hay rincones de Galicia, en especial aquellos en los que el mundo de los vivos convive con el de los muertos, en los que el crepúsculo es más dado a misterios que a silencios. He aquí un ejemplo: mientras cae la noche, cuando la luz del día se va desvaneciendo y José Luis Portela, el párroco del santuario de San Campio, relata, a través del teléfono, su experiencia como sacerdote dedicado a aliviar el dolor de quienes dicen estar posesos; su voz, siempre tranquila, llega al auricular rodeada por los gritos de alguien que, muy cerca de él, emite unos indescriptibles alaridos. Unos sonidos que casi no son palabras, y que parecen nacer del mayor de los sufrimientos. «É que hoxe aínda teño xente na igrexa», comenta el sacerdote, como restándole importancia a los alaridos.


Y entonces, al ser preguntado por la natureza de las voces que se escuchan junto a él, explica, con evidente pena, que la persona -de edad difícilmente imaginable en función de lo que sale de su garganta- que emite esos chillidos, «ata agora mesmo estaba tranquila, pero púxose así ao escoitar que estabamos falando de cousas destas». En ese momento uno se disculpa, como es lógico, por interrumpirlo en plena faena. Y él, siempre amable, tras retirarse del auricular unos segundos para tranquilizar a quien grita de esa manera, regresa al teléfono respondiendo que no nos inquietemos, que nada de inhabitual hay en ello, y que él está allí «para atender á xente». Dice Portela que cada vez le llegan «máis casos» a su iglesia. Algo que él atribuye a la creciente «descristianización da nosa sociedade», y en especial a que «estanse rexeitando os símbolos relixiosos, e a xente deixa de levar no peito unha cruz, ou unha medalla da Virxe, que te protexen, para poñer en cambio colgantes cos que buscan a sorte, amuletos ou adornos que son diabólicos moitas veces».

Al cura le preocupa especialmente que «os bancos das igrexas estén medio baleiros», que de los templos falten sobre todos los jóvenes y los niños. Y le inquieta, sobre todo, el aumento de las prácticas espiritistas. «É moi bonito -dice, irónicamente- ver cómo se move un vaso». O cómo recipientes «cheos de auga» se «levantan da mesa», desafiando a las leyes de la física. Pero quien hace eso, comenta el exorcista, está abriéndole las puertas al mal. Juegos como los de la ouija, dice este sacerdote, atraen hacia quienes los practican «o influxo diabólico», que puede acabar, cuenta, en una «posesión».


«Rexeitan ao sacerdote»
En su santuario, en el San Campio de Lonxe, en Tomiño, Portela recibe a «unhas trinta persoas diarias por semana, e os domingos ata 150». Sostiene que las posesiones están multiplicándose. «Os que están posuídos -explica, ante la insistencia del periodista- rexeitan os símbolos relixiosos, rexeitan ao sacerdote que lles impón as mans e din que lles queiman, falan linguas que descoñecen...». El exorcista los invita, ante todo, a acercarse a Dios de nuevo, pero advierte que «despois de chamar polo demo, botalo non é sinxelo». Habla de «chamar polo demo» porque no cree en las posesiones nacidas «da casualidade». Dice que al diablo, para que venga, «haino que invocar».


A veces lo hacen, señala, quienes acaban siendo poseídos. «E ás veces outros...». Y exactamente de la misma opinión es, por cierto, José Donsión, el cura del santuario de Nosa Señora do Corpiño, en el municipio de Lalín, templo de imponente aspecto que con el de San Campio comparte a día de hoy -antaño tuvieron una relevancia semejante templos como los de Moneixas...- la capitalidad de la geografía exorcista gallega.


Aumentan los casos de posesión en Galicia

Aumentan los casos de posesión en Galicia

maligno
El productor cinematográfico Jerry Bruckheimer se ha fijado en el creciente número de posesiones que asolan Galicia en los últimos tiempos y prepara ya una trilogía de films protagonizados por un duo de investigadores paranormales, que ayudados por el párroco de un pequeño pueblo, deben salvar la región de una horda de gente endemoniada, como en Resident Evil 4.
Recientemente se han denunciado numerosos casos de posesiones infernales en Galicia y los curas especializados en exorcismos no dan a basto. Tanto José Luis Portela como José Donsión, curas con la aprobación vaticana para revisar estos casos aseguran que juegos como la ouija “abren las puertas del mal” y señalan el peligro que conllevan las prácticas espiritistas. La pérdida de los valores cristianos y la falta de almas en las misas diarias “los bancos de mi iglesia están casi vacíos”, dice otro cura, son otros de los motivos por los cuales el maligno gana terreno por momentos.
Corren malos tiempos en la Guerra entre el Cielo y el Infierno para el bando de los buenos, pero al menos, los curas tienen trabajo asegurado.

FUENTE: NOTICIAS.OZU.ES
Más noticias en www.masalladelaciencia.es

miércoles, 7 de noviembre de 2012

SAN CAMPIO DE LONXE

 

San Campio de lonxe, también contra el demonio 

 

El más famoso San Campio de Galicia es el de Entíns-Serra de Outes-A Coruña (8), ya que allí se realizan ritos contra el 'meigallo' y se luchaba contra el demonio, ya que era uno de los santuarios, junto con O Corpiño (49), al que acudían personas que se creían o a las que se les consideraba endemoniadas con el fin de quitar al maligno del cuerpo. En la parte trasera del altar de la iglesia de San Orente de esta localidad está la reliquia más importante de este santo soldado romano. Se trata de un cuerpo de cera que contiene en su interior sus huesos, según la tradición. Pero no todos.
San Campio de lonxe

Hoy visitamos San Campio ‘de lonxe’, en la parroquia de Figueiró, municipio pontevedrés de Tomiño.  “Un santuario cinco estrellas”, ya que todo está impecablemente cuidado y el visitante tiene, además de los servicios religiosos que puede encontrar en cualquier otro santuario, un albergue para peregrinos, un museo, merenderos cubiertos, asadores... todo lo necesario para un día de esparcimiento y oración.
Les decía que no todos los huesos están dentro del cuerpo de cera de la iglesia de San Orente, ya que, entrando en el templo de San Campio de lonxe, al fondo a la izquierda, en un nicho en la pared, se encuentra un pequeño trozo de hueso del soldado romano, guardado en un relicario. 
Reliquia de San Campio de lonxe
El San Campio de Tomiño también tiene fama de combatir al demonio. En todas partes de la iglesia hay citas relacionadas con el maligno, con sus tentaciones para la creencia cristiana y –no por casualidad- el sacerdote que regenta el santuario es uno de los pocos de Galicia que practica exorcismos con alguna frecuencia.
Los días de fiesta se puede ver cómo numerosos fieles besan y frotan sus pañuelos sobre una imagen yacente del santo, mientras que algunas madres ‘presentan’ a sus bebés a San Campio. En todo caso, el "de lonxe" también curaba el "ramo cativo" y a los endemoniados.


 En las numerosas dependencias del santuario hay incluso básculas para quienes ofrecían al santo su peso en sal, centeno o trigo; una sala con numerosas ofrendas de cera, venta de libros con la historia del santuario, folletos, estampas y otros muchos "servicios".
Una mujer pasa un pañuelo pro la imagen de San Campio


Sala contigua con exvotos de cera y velas


Cómo llegar: Desde la carretera que une Tui y A Guarda, a unos 14 km de Tui, está correctamente señalizado el desvío hacia la derecha que conduce al santuario

 

Los exorcistas gallegos advierten que las posesiones van en aumento 


Tanto José Luis Portela como José Donsión aseguran que juegos como la ouija «ábrenlle a porta ao mal» y señalan el peligro que conllevan las prácticas espiritistas


No, no se extrañen: hay rincones de Galicia, en especial aquellos en los que el mundo de los vivos convive con el de los muertos, en los que el crepúsculo es más dado a misterios que a silencios. He aquí un ejemplo: mientras cae la noche, cuando la luz del día se va desvaneciendo y José Luis Portela, el párroco del santuario de San Campio, relata, a través del teléfono, su experiencia como sacerdote dedicado a aliviar el dolor de quienes dicen estar posesos; su voz, siempre tranquila, llega al auricular rodeada por los gritos de alguien que, muy cerca de él, emite unos indescriptibles alaridos. Unos sonidos que casi no son palabras, y que parecen nacer del mayor de los sufrimientos. «É que hoxe aínda teño xente na igrexa», comenta el sacerdote, como restándole importancia a los alaridos.


Y entonces, al ser preguntado por la natureza de las voces que se escuchan junto a él, explica, con evidente pena, que la persona -de edad difícilmente imaginable en función de lo que sale de su garganta- que emite esos chillidos, «ata agora mesmo estaba tranquila, pero púxose así ao escoitar que estabamos falando de cousas destas». En ese momento uno se disculpa, como es lógico, por interrumpirlo en plena faena. Y él, siempre amable, tras retirarse del auricular unos segundos para tranquilizar a quien grita de esa manera, regresa al teléfono respondiendo que no nos inquietemos, que nada de inhabitual hay en ello, y que él está allí «para atender á xente». Dice Portela que cada vez le llegan «máis casos» a su iglesia. Algo que él atribuye a la creciente «descristianización da nosa sociedade», y en especial a que «estanse rexeitando os símbolos relixiosos, e a xente deixa de levar no peito unha cruz, ou unha medalla da Virxe, que te protexen, para poñer en cambio colgantes cos que buscan a sorte, amuletos ou adornos que son diabólicos moitas veces».

 
Al cura le preocupa especialmente que «os bancos das igrexas estén medio baleiros», que de los templos falten sobre todos los jóvenes y los niños. Y le inquieta, sobre todo, el aumento de las prácticas espiritistas. «É moi bonito -dice, irónicamente- ver cómo se move un vaso». O cómo recipientes «cheos de auga» se «levantan da mesa», desafiando a las leyes de la física. Pero quien hace eso, comenta el exorcista, está abriéndole las puertas al mal. Juegos como los de la ouija, dice este sacerdote, atraen hacia quienes los practican «o influxo diabólico», que puede acabar, cuenta, en una «posesión».

 

«Rexeitan ao sacerdote»


En su santuario, en el San Campio de Lonxe, en Tomiño, Portela recibe a «unhas trinta persoas diarias por semana, e os domingos ata 150». Sostiene que las posesiones están multiplicándose. «Os que están posuídos -explica, ante la insistencia del periodista- rexeitan os símbolos relixiosos, rexeitan ao sacerdote que lles impón as mans e din que lles queiman, falan linguas que descoñecen...». El exorcista los invita, ante todo, a acercarse a Dios de nuevo, pero advierte que «despois de chamar polo demo, botalo non é sinxelo». Habla de «chamar polo demo» porque no cree en las posesiones nacidas «da casualidade». Dice que al diablo, para que venga, «haino que invocar».


 
A veces lo hacen, señala, quienes acaban siendo poseídos. «E ás veces outros...». Y exactamente de la misma opinión es, por cierto, José Donsión, el cura del santuario de Nosa Señora do Corpiño, en el municipio de Lalín, templo de imponente aspecto que con el de San Campio comparte a día de hoy -antaño tuvieron una relevancia semejante templos como los de Moneixas...- la capitalidad de la geografía exorcista gallega.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

El exorcismo de Anneliese Michel, la verdadera Emily Rose.


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El exorcismo de Emily Rose, ¿Posesión demoniaca o negligencia médica?

El caso de Emily Rose ha sido uno de los casos más famosos de exorcismos de la historia, tanto es así que se llevo al cine con la película “El exorcismo de Emily Rose” y causó gran expectación en la época, aquí les dejamos con la historia y con un video donde se pueden oir voces recogidas en medio del exorcismo. Son realmente sobrecogedoras.
Emily Rose es en realidad una joven alemana llamada Anneliese Michel. Desde su nacimiento el 21 de septiembre de 1952, Anneliese Michel disfrutó de una vida normal, educada religiosamente desde que era muy pequeña. Sin advertencia su vida cambió un día de 1968 cuando empezó a temblar y se dio cuenta de que no tenía control sobre su propio cuerpo. No pudo llamar a sus padres, Josef y Anna, ni a ninguna de sus tres hermanas. Un neurólogo de la Clínica Psiquiátrica de Wurzburg, Alemania, la diagnosticó con el “gran mal” de la epilepsia. Debido a los fuertes ataques epilépticos y a la depresión que sigue, Anneliese fue admitida para tratamiento en el hospital.
annelies
Poco después de comenzar los ataques, Anneliese empezó a ver imágenes diabólicas durante sus rezos diarios. Era el otoño de 1970, y mientras los jóvenes disfrutaban de las libertades de la época, Anneliese estaba atormentada con la idea de que estaba poseída, parecía no haber otra explicación a las imágenes diabólicas que se aparecían mientras rezaba. Voces empezaron a perseguir a Anneliese diciéndole que iba a “achicharrarse en el infierno”. Ella le mencionó los “demonios” a los médicos solo una vez, explicándoles que habían comenzado a darle ordenes. Los doctores parecían incapaces de ayudarla, y Anneliese perdió las esperanzas en que la medicina podría curarla.
En el verano de 1973 sus padres visitaron a diferentes pastores solicitando un exorcismo. Sus requerimientos fueron rechazados y les recomendaron que Anneliese, de ahora 20 años, debía seguir con su tratamiento medico. Les fue explicado que el proceso por el cual la iglesia prueba una posesión (Infestatio) es muy estricto, y hasta que todos los aspectos no estén cubiertos, el obispo no puede aprobar un exorcismo. Los requerimientos, para nombrar algunos, incluyen aversión por los objetos religiosos, hablar en idiomas que la persona nunca ha aprendido y poderes sobrenaturales.
En 1974, después de haber supervisado a Anneliese por algún tiempo, el pastor Ernst Alt solicito permiso para realizar un exorcismo al Obispo de Wurzburg. La solicitud fue rechazada y seguida de una recomendación de que Anneliese debía recibir un estilo de vida más religioso con el propósito de que encuentre la paz. Los ataques no disminuyeron y su conducta se volvió mucho más errática. En casa de sus padres en Klingenberg, insultaba, golpeaba y mordía a los otros miembros de su familia. Se rehusaba a comer porque los demonios se lo prohibían. Anneliese dormía en el suelo de piedra, comía arañas, moscas y carbón, y había comenzado a beber su propia orina. Se le podía escuchar por toda la casa gritar por horas mientras rompía crucifijos, destruya pinturas de Jesús y botaba los rosarios. Para ese momento Anneliese comenzó a cometer actos de auto mutilación y el hecho de arrancarse la ropa y orinarse en el suelo era algo común.
Luego de hacer una exacta verificación de su posesión en septiembre de 1975, el Obispo de Wurzburg, Josef Stangl, le ordenó al Padre Arnold Renz y al Pastor Ernst Alt a practicar un “gran exorcismo” a Anneliese. La base para este ritual era el “Rituale Romanum” él cual era, para ese momento, todavía un canon legal válido desde el Siglo XVII. Se determinó que Anneliese debía ser salvada de varios demonios, incluyendo a Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler y Fleischmann, un cura del Siglo XVI, y algunas otras almas atormentadas que se manifestaban a través de ella. Entre septiembre de 1975 hasta julio de 1976 se le practicaron una o dos sesiones de exorcismo por semana, los ataques de Anneliese eran tan fuertes a veces que debía ser sostenida por tres hombres e incluso hubo que encadenarla. Durante este tiempo, Anneliese regreso a una vida, hasta cierto punto, normal, tomó los exámenes finales de la Academia Pedagógica de Wurzburg e iba a la iglesia.
Los ataques, sin embargo, no pararon. De hecho, se le paralizaba el cuerpo y caía inconciente poco después. El exorcismo continuó por muchos meses más, siempre con las mismas oraciones y conjuros. Algunas veces estaban presentes en los rituales miembros de la familia y visitantes, como por ejemplo un matrimonio que alegaba haber “descubierto” a Anneliese. Por varias semanas Anneliese se rehusó a comer y sus rodillas se rompieron por las 600 flexiones que hacía obsesivamente durante cada sesión. Se hicieron más de 40 grabaciones durante el proceso con el propósito de preservar los detalles.
El último DIA del Rito del exorcismo fue el 30 de junio de 1976, y para este punto Anneliese sufría de neumonía, también estaba completamente delgada y tenía una fiebre muy alta. Exhausta y físicamente incapacitada para hacer las flexiones por su cuenta, sus padres la paraban y la ayudaban con los movimientos. Lo último que le dijo Anneliese a sus exorcistas fue; “rueguen por el perdón” y a su madre le dijo; “mamá tengo miedo”. Anna Michel grabó la muerte de su hija al DIA siguiente, el primero de julio de 1976 al mediodía. El Pastor Ernst Alt informó a las autoridades en Aschaffenburg y el Fiscal general comenzó una investigación inmediatamente.
Poco tiempo después que se conocieron estos fatales eventos la película “The Exorcist” de William Friedkin se estrenó en los cines de Alemania, llevando una ola de histeria paranormal que infectó todo el país. Psiquiatras en toda Europa reportaron un incremento de ideas obsesivas en sus pacientes. A los fiscales les tomó más de dos años para acusar a los exorcistas de homicidio por negligencia. El “Caso Klingenberg” debía ser decidido sobre dos preguntas: Qué causó la muerte de Anneliese Michel y quién era el responsable?
De acuerdo a la evidencia forense Anneliese murió de hambre, los especialistas demandaron que si los acusados que si la hubieran forzado a comer una semana antes de su muerte, Anneliese se podría haber salvado. Una hermana declaró que Anneliese no quería ir a una institución mental porque la podrían sedar y obligarla a comer. Los exorcistas trataron de probar la presencia de demonios poniendo las grabaciones de los extraños diálogos, como uno en que dos demonios discutían cuál de ellos iba a dejar el cuerpo de Anneliese primero. Uno de los demonios se llamó a si mismo Hitler y hablaba con acento extranjero (Hitler nació en Austria) ninguno de los presentes durante el exorcismo tuvo la más pequeña duda de la autentica presencia de estos demonios.
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Los psiquiatras, a quienes se les había ordenado testificar, hablaron de la “Doctriniarire Induction”, ellos decían que los sacerdotes le habían dado a Anneliese el contenido de sus conductas psicoticas. Por lo tanto, según ellos, ella luego aceptó su conducta como una forma de posesión demoníaca, también declararon que el desarrollo sexual inestable de Anneliese junto a su diagnosticada epilepsia habían influenciado la psicosis.
El veredicto fue considerado por muchos menos riguroso de lo que se esperaba, los padres de Anneliese al igual que los exorcistas fueron encontrados culpables de asesinato por negligencia y omitir dar primeros auxilios. Fueron sentenciados a 6 meses de cárcel y libertad condicional. El veredicto incluía la opinión de la corte de que los acusados debieron ayudarla haciéndose cargo del tratamiento médico que la chica necesitaba, sin embargo, por usar practicas supersticiosas habían empeorado la ya grave condición de Anneliese.
Una comisión de la Conferencia Episcopal Alemana después declaro que Anneliese Michel realmente no estaba poseída, sin embargo, esto no impidió a los creyentes a continuar con la lucha de Anneliese, ya que muchos creían en su posesión que el cuerpo de Anneliese no encontró paz incluso después de la muerte. Su cadáver fue exhumado once años y medio luego de ser enterrada, solo para confirmar si se había descompuesto y si había sido bajo las condiciones normales. En la actualidad su tumba permanece como un lugar de peregrinaje para rezar el Rosario por aquellos que creen que Anneliese Michel luchó valientemente contra el demonio.

¿Posesión demoniaca o una medicación totalmente equivocada?

Cronología

Anneliese Michel quería ser maestra. El magisterio reunía muchos de sus sueños en uno: aprender, conocer el mundo, ayudar a los demás por medio de la enseñanza. Y sobre todo estar rodeada de gente, de sus alumnos y de sus compañeros. Gente con la que reir sin taparse la boca avergonzada. Personas que no tuvieran sus pensamientos encorsetados, medidos por si El Señor los encontraba ofensivo. Alguien que no la sometiera a la duda, a la mancha de la infidelidad de su madre. Su madre, que como su padre pensaba que quería abandonarles. “No puedes irte y disfrutar de lo que no hemos tenido”, parecían decirle. Anneliese no quería dejarles, ni a sus hermanas, ni tampoco a Dios, pero ninguno de ellos les daba pruebas de amor. Puede que, después de todo, la mancha fuera real. Que lo que sentía como frustración y angustia, anidando en su interior, fuera algo merecido. Pero Anneliese no entendía por qué debía padecer.

Mediados de 1968.

Anneliese tiene 16 años y algo le ocurre a su cuerpo. Comienza a sufrir terribles sacudidas y adopta posturas imposibles, sin que pueda controlarlo. Josef y Anna, sus padres, la llevan a la Clínica Psiquiátrica Wurzburg. Las pruebas son concluyentes: Anneliese tiene epilepsia. Comienza un ingreso y tratamiento de larga duración que no hace nada por mejorar su estado. De hecho Anneliese empeora: se sume en una profunda depresión y los medicamentos, entre ellos varios psicotrópicos, no contribuyen a su cura. Anneliese empieza a tener visiones diabólicas durante sus continuos rezos

1970.

El Mundo sufre cambios y convulsiones, pero los de Anneliese son mucho más traumáticos. Anneliese empieza a afirmar que está poseída. Las visiones no remiten, sino que empeoran. Tras su tercera crisis e ingreso se le receta su primer anticonvulsionante. Esta medicación no afecta a sus ataques, pero sí impone un efecto secundario: el cerebro pierde sodio, lo que promueve la abstinencia alimenticia. Tres años de padecimiento y ninguna mejoran convencen a Anneliese de que las medicinas convencionales no le hacen efecto alguno. La joven ha explicado a los doctores que varios demonios la obligan a convulsionarse y a realizar actos horrendos. Anneliese quiere ayuda espiritual, y es ella misma quien pide un exorcismo. El ritual se le es negado, y en su lugar le recetan Periciacina, que eleva el umbral de convulsiones en el sistema nervioso.

Durante el verano de 1973

Anna y Josef visitan a varios pastores en busca de ayuda. Además de negativas y el consejo de que confíen su hija a los doctores, los padres Anneliese son informados de los requisitos que la Iglesia pide para realizar un exorcismo. Para que el obispo reconozca una Infestatio la persona debe tener aversión a objetos religiosos, demostrar Sansonismo o fuerza desmesurada y padecer xenoglosia , la capacidad de hablar en idiomas que desconoce. Es importante señalar que Anneliese es informada de estos puntos, los síntomas que le faltan para que pueda ser exorcizada.

En Noviembre de 1973

Anneliese comienza a tomar Tegretol. De acuerdo con las normas básicas de la Psiquiatría actual, la Carbamacepina no puede ser recetada nunca a mujeres en edad de concebir, debido a sus graves efectos sobre los glóbulos rojos. Anneliese tomó esta medicación a diario hasta los días previos a su muerte, en que era incapaz de tragar nada. El Tegretol también baja el nivel de consciencia ante estímulos externos, además de fiebre elevada e hipoxemia, la carencia de oxígeno en la sangre

En 1974,

después de supervisar a Anneliese por algún tiempo, el pastor Ernst Alt solicita permiso al obispo de Wurzburg para realizar un exorcismo. La petición fue denegada y pronto le siguió la recomendación de que Anneliese debería vivir un estilo de vida religioso en regla para encontrar paz. Los ataques de Anneliese no remiten, empeoran. La conducta de Anneliese se torna errática y peligrosa: en su hogar de Klingenberg, Anneliese insulta de forma muy cruel (desvelando sus secretos y atacando en sus puntos débiles) a toda su familia, además de golpearles y morderles. Se negaba a ingerir cualquier alimento, ya que afirmaba que demonios no se lo permitían. Anneliese dormía en el suelo de piedra, comía arañas, moscas, carbón y bebía su orina. Anneliese gritaba por toda la casa durante horas, hasta escupir sangre. También rompía crucifijos, destruía cuadros de Jesucristo y lanzaba los rosarios contra las paredes. Anneliese comenzó entonces automutilarse, golpeandose contra las paredes y los muebles. Rasgarse la ropa y orinar en el suelo ya era algo habitual.
Tras una verificación exacta de la posesión, que ahora incluía todos los requisitos previstos, en septiembre de 1975 el obispo de Wurzburg, Josef Stang,l asignó al padre Arnold Renz y al pastor Ernst Alt la orden de llevar a cabo el exorcismo sobre Anneliese Michel. La base para este ritual está en el Rituale Romanum, el cual continúa siendo, en este momento, un Derecho Canónico válido desde el siglo XVII. Se les planteaba una tarea terrible, ya que Anneliese no decía estar poseída por un demonio. Según sus palabras en su ser anidaban Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler, y Fleischmann, un deshonrado sacerdote franco del siglo XVI, junto a algunas otras almas malditas. Desde septiembre del 75 hasta julio del 76 se realizaron una o dos sesiones de exorcismo cada semana. Algunos ataques de la joven fueron de tal violencia que no podía ser reducida ni por tres hombres, ni incluso encadenada. Anneliese era capaz de saltar casi un metro de rodilla, y envió a su padre y al sacerdote al otro extremo de la habitación de un solo golpe. Durante este tiempo, Anneliese abrazaba un poco de normalidad al cuando pudo regresar a la escuela y realizar los exámenes finales en la Academia de Pedagogía de Warzburg.
Los ataques empeoraban. Anneliese perdía el conocimiento y se quedaba rígida con mayor frecuencia. El ritual se alargó durante meses, con la presencia de familiares y testigos. Anneliese se negaba a comer durante todo ese periodo. Sus rodillas se rompieron durante las 6oo genuflexiones que realizaba en las sesiones diarias de exorcismo. Varias fotos reflejan su deterioro: la nariz rota por golpear su rostro contra la pared, dientes rotos, calvas en el pelo, docenas de heridas y cortes abiertos, ojos inflamados, necrosis, malnutrición… Sin mencionar las lesiones internas. Alrededor de 40 cintas de audio se grabaron durante el proceso. Anneliese contó que tuvo varias visiones, y dio una fecha como Día de la Liberación: el 1 de Julio.

30 de junio de 1976.

Anneliese padece neumonía. Está demacrada, con fiebre muy alta. Exhausta e incapaz de realizar por si misma las genuflexiones, sus padres la sujetan para que se agache. Anneliese pide absolución a los sacerdotes. Anna graba todo y oye a su hija decirle “Mamá, estoy muy asustada”. Anneliese dijo que a medianoche los demonios la abandonarían, y es en ese momento cuando, con el rostro sereno, se sume en un profundo sueño. Anneliese Michel fallece el 1 de Julio. Al mediodía el pastor Ernst Alt informó a las autoridades de Aschaffenburg. El fiscal comenzó a investigar de inmediato.
Los padres de la chica y los dos exorcistas fueron acusados de homicidio por negligencia. En el juicio que comenzó el 30 de Marzo de 1978, El Caso Klingenberg se decidió en base a dos preguntas: ¿qué causó la muerte de Anneliese y quien fue el responsable? De acuerdo a las pruebas forenses Anneliese murió por malnutrición. Especialistas afirmaron que si los acusados hubieran alimentado a la joven a la fuerza una semana antes de su muerte, la vida de Anneliese hubiera podido salvarse. Una hermana de la chica declaro en el juicio que su hermana no quería que la ingresaran en un hospital mental, donde sería sedada y obligada a comer.
Los exorcistas intentaron probar la presencia de los demonios, poniendo las cintas grabadas en las que se oían extraños dialogos, como el de dos demonios que discutían sobre cual de los dos debería abandonar primero el cuerpo de la chica. Uno de ellos se llamó a si mismo Hitler, y hablaba con acento franco. Hitler nació en Austria. Asimismo las grabaciones muestran dos voces distintas pero simultáneas, emitidas a la vez por Anneliese, sin olvidar su dominio de idiomas que, en teoría, desconocía. Con todo, era información accesible para cualquiera que quisiera fingir, pese a ser una imitación perfecta. Esto enlaza con la teoría de la Inducción Doctrinaria presentada por los psiquiatras. Según ellos los curas proporcionaron a la chica los contenidos de su conducta psicótica, y a insinuación produjo que Anneliese aceptase que su conducta era una forma de posesión demoníaca. Los licenciados añadieron que el desarrollo sexual inestable de la joven junto con su diagnóstico de trastorno en el lóbulo frontal agravó su psicosis. Los padres y exorcistas fueron declarados culpables de homicidio por negligencia y negación de auxilio. La condena fue de 6 meses de prisión con libertad condicional.
Una comisión de la Conferencia Alemana concluyó después que Anneliese Michel no estaba poseída. Pero los creyentes no dejaron de apoyarla en sus luchas, y fue porque muchos creían que el cuerpo de la chica no encontraría la paz ni con la muerte. Una monja carmelita de Bavaria dijo a Josef y Anna que había tenido una visión del cuerpo de Anneliese, que permanecía incorrupto. Once años y medio después de su entierro, el cuerpo de Anneliese fue exhumado y sometido a otra autopsia. Pese a los rumores contrarios y a la existencia de fotos de la segunda autopsia, nunca reveladas, el cadáver mostraba los signos normales de corrupción. Hay una foto del féretro en la que algunos ven una garra abrazando el ataúd. Hoy, su tumba sigue siendo lugar de peregrinaje para aquellos que piensan que Anneliese fue una valiente luchadora contra fuerzas demoníacas. También hay otra foto de una supuesta aparición de la virgen en los cielos sobre el cementerio donde descansa Anneliese.